“El marido va al médico a hacerse un chequeo y antes de irse le pregunta si le puede hacer una consulta sobre la capacidad auditiva de su mujer. El médico acepta y el marido dice: “Creo que se está quedando sorda. Cómo puedo estar seguro?”
El médico le hace las indicaciones y al volver a su casa, el marido encuentra a su mujer en la cocina lavando los platos de espaldas hacia él. Se para a unos 5 metros y le dice “Querida, me oyes?”. No hay respuesta. Avanza un par de metros y vuelve a preguntar. No hay respuesta. Finalmente se para detrás de ella y pregunta “me oyes?”.
Y la mujer dice:”por tercera vez, qué?””
Dicen estos expertos que este cuento tal vez muestre que a veces somos la raíz del problema, aunque no lo veamos u oigamos. También muestra que se necesitan dos para tener problemas interpersonales.
Muchas gracias por leerme!
Anna Beusam

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