Entusiasmo, cómo funcionar cada día al 100% (aunque ahora no estés en forma)

Entusiasmo, cómo funcionar cada día al 100% (aunque ahora no estés en forma)

La clave del coaching no es que te diga lo que tienes que hacer, no es revolver en tu pasado y darte unos ejercicios para hacer en casa. Lo que sí puedes hacer es darte cuenta y motivarte. Así eliminarás todos los dolores de cabeza y mucho trabajo extra si descubres cómo estar inspirado todos los días.

Por eso puedo ofrecerte  unas dosis  para motivarte. Con ellas «verás» lo que antes no veías en ti. La foto de tu vida será mucho más grande y con poder para acercarte a cualquier proyecto. Se amplificarán tus fuerzas y las soluciones para saltar obstáculos saldrán en un abrir y cerrar de ojos. Serás una versión agrandada de ti mism@.

¿Cómo te hablas?

¿Cuántas veces al día te sorprendes hablándote en negativo? Más de las que crees. Es algo innato.

Siéntete entusiasmad@ con lo que haces cada día y verás cómo la pasión se convierte en acción.

Hay personas que inconscientemente, se quejan de casi todo porque sólo piensan en negativo. Pero puedes cambiar esa situación. Y más rápido de lo que crees.

A continuación te muestro que hay mil formas de motivarte. Verás cómo cambiar el dialogo interior negativo por positivo lo cambiará todo, cómo planificar te dará la vida que buscas, cómo reírte más y escuchar será la mejor motivación, cómo el deporte y una alimentación sana dispararán tu motivación.

Incluso te ayudarás de las pausas para motivarte. Con estas pequeñas dosis por fin transformarás  el dialogo interior insatisfactorio  y podrás motivarte para pensar a lo grande.

Lo primero: No pierdes el entusiasmo, sólo «crees haberlo perdido»

El entusiasmo no se pierde, se cree que se ha perdido. Así que no te rindas. Además nadie puede estar entusiasmado al 100% «siempre», a veces desaparece un pequeño tiempo, pero luego vuelve con más fuerza si persistes.

El entusiasmo se recupera con un buen entreno. Se trata de lanzarte a tus objetivos aunque al principio cueste y no veas el resultado. El libro que empiezas a escribir, el negocio que montas o construirte una nueva red de contactos es árido al principio, pero en cuanto empieces  con un primer paso, el entusiasmo por seguir aparecerá. Para ser bueno en entusiasmo tienes que entrenarte. Pero es un entrenamiento dulce porque disfrutas del premio enseguida.

Es como estirar músculos, al principio duele, pero la mejora varias horas después es inmensa. Así que haz el trabajo sucio de empezar con ese proyecto que pospones en tu cajón y espera un poco. No caigas en la trampa de creer que eso no sirve. El buen escritor escribe sin ganas, el buen jugador entrena aunque sean movimientos rutinarios y el mejor pianista realiza sus ejercicios aunque sean monótonos.

Tendrás que hacer cosas repetitivas como ensayar movimientos, planificar repetitivamente o convencer repetitivamente. Entonces el entusiasmo acabará apareciendo. Nunca abandones porque puedes estar a un milímetro de ver tu objetivo posible y que aparezca un entusiasmo brutal. Entrénate en silencio porque estás construyéndote una gran fortaleza.

Nunca equivoques el orden de estas 2 cosas porque tu salud mental está en juegoLa gente equivoca el orden.

Se trata primero de ser feliz para conseguir más, no conseguir más para luego ser feliz.

La clave de la vida es ser feliz ahora, estés en la situación que estés.

¿Y si decides entonces sentirte bien ahora mismo? Y sí: ser feliz es una decisión.

Porque si decides vivir el momento:

  1. Apreciarás lo bueno que tienes (que lo tienes).
  2. Planificarás un gran futuro porque siendo feliz se piensa mejor.
  3. Nadie podrá quitarte lo que has disfrutado este momento.

Puedes montar un proyecto monumental disfrutando del momento. La gente cree que sólo puede construir imperios preocupándose y eliminando la diversión. Pero es al revés. Consigues lo grande cuando disfrutas del presente.

Cuando veas que perseguir y conectar con tus sueños mientras disfrutas del momento es la clave, dirás adiós a TODAS las crisis y angustias. Muchos no lo creen porque existen demasiados profesionales que viven de la infelicidad y necesitan vender sus pastillas y tratamientos millonarios.

Un ejemplo: Muchos se deprimen cuando pierden su trabajo… ¡que odiaban! Pero ahora tienen tiempo para pensar en lo que les gusta y ganarse la vida con ello. Perder el trabajo es una oportunidad inmejorable que tienen que aprovechar. Que disfruten del momento, incluso de un despido. Puede ser lo mejor que les pase nunca.

Así que disfruta del desayuno, de ese viaje en autobús, de ese pequeño descubrimiento o de esa amistad. No sufras ahora porque ya serás feliz cuando consigas tus objetivos. Entrénate a ser feliz hoy y estate a gusto contigo ahora. Llegarás mucho más rápido a tus metas si vives el momento.

Inesperadamente divertido: planificar

Nos quejamos del terrible estrés diario y corremos a todas partes. Pero no hay que correr, hay que planificar.

Si te ves corriendo es que tienes que planificar más. Terminarás tus gestiones en la mitad del tiempo (o menos) si planificas más. Y dejarás de agobiarte. Planificando ves que puedes conseguir tus sueños en menos tiempo y eso entusiasma.

La clave de la eficacia no es correr más sino planificar.

Cuando planificas encuentras atajos y descubres maneras de completar varios proyectos al mismo tiempo. Planificar ahorra días y meses porque tus movimientos planificados cubren varias gestiones al mismo tiempo.

Por ejemplo: Completar la tarea de convencer a alguien de algo.

Planifícalo y verás que puedes:

  1. Convencer a esa persona.
  2. Al mismo tiempo entrenar tus dotes de persuasión.
  3. Al mismo tiempo ver en qué más cosas podéis colaborar. ¿Un socio de futuro?
  4. Al mismo tiempo que te diriges a él aprovechas para pasar por X sitios y reanimar otras gestiones que si no se dormirán.
  5. Dejarás unos documentos en su sitio y aprovecharás para comentar otro tema por donde pasabas.
  6.  Pon tu mismo lo que necesites…

Como ves esto puede refinarse muchísimo.

Si planificas puedes reducir de tres a diez veces lo que tardas en terminar algo. Probado. Lo he medido. Mis planificaciones a corto plazo me ahorran tres veces el tiempo inicial y las de largo plazo hasta diez.

Así que deja de echar un pulso al tiempo y pasa más tiempo pensando. ¿Qué tal si dejas de ir corriendo a todas partes y apartas media hora diaria para pensar? En cuanto empieces con este hábito dejarás al momento de correr, de estresarte y de frustrarte. Y vendrá el entusiasmo gracias a acelerar tus objetivos.

Una idea: ¿No te merece tu alegria utilizar un tipo de transporte (ej. Bus en vez de coche) en el que no tengas que hacer nada y aproveches ese tiempo de forma útil para pensar y planificar?

El respiro breve pero necesario

Te propongo el hacer pausas conscientes, sí.

Desestresarse puede ser tan sencillo como hacer pequeñas pausas. Lo habrás oído mil veces, muchos slogans publicitarios se basan en las cómodas pausas. Pero no hacemos caso y creemos que trabajando sin respiro rendiremos más. Pero así rendimos menos y nos cargamos de estrés.

Haz micro pausas. Pausas de cinco minutos para respirar profundamente, levantarte de la silla y estirar las piernas un minuto. Vale andar un poco, vale un té o café, vale perder la mirada en el horizonte y vale jugar a un videojuego ¿por qué no? Se trata de desconectar, de tomar aire para seguir con todas tus fuerzas.

Las pausas de cinco minutos son un potente desestresante. No pierdes el tiempo, lo ganas porque es tiempo útil. Descansar cinco minutos regenera tu subconsciente, ordenas ideas porque dejas trabajar al subconsciente sin enviarle información nueva. Entonces vuelves a retomar lo que hacías y tienes la mente clara. De repente aparece esa idea que se resistía gracias a tus cinco minutos de pausa. Y vuelve la motivación.

entusiasmoAlgo que a veces olvidas: ensalzar tus fortalezas

Es bueno admitir puntos de mejora, ser honesto contigo es la mejor política porque reconociendo tus mejoras posibles, sabes dónde por donde seguir. Pero lo contrario también funciona.

Ser honesto también es admitir fortalezas, que las tienes. Reconocer tus puntos

Saber que vales y haces algo importante es un aliciente enorme para seguir. Más entusiasmo.

La mayoría se tortura demasiado por algo que llama «sus debilidades». En vez de verlas como oportunidades de mejora, su humildad excesiva les hunde. Pero también hay que concentrarse en las fortalezas porque son las que corrigen las «debilidades».

Si tu fortaleza es la perseverancia y tu debilidad la pérdida de concentración, ya puedes solucionar esa última . A partir de ahora dirás: “Soy bueno perseverando y cuando vea que mi mente se escape diré: “Vuelvo a ello, vuelvo a ello y vuelvo a ello“. Y corregirás tu punto de mejora gracias a reconocer tus fortalezas.

Puedes tener las mejores ideas del mundo, los mejores contactos y  además saber de tus talentos y practicarlos, pero necesitas ensalzar tus fortalezas para entusiasmarte y seguir. No las escondas. Aunque sea para ti.

No la escondas más. Una habilidad reconocida potenciará las demás.

“STOP. Puedo con ello” y los pensamientos negativos se irán

En cuanto aparezca el mínimo pensamiento negativo, di STOP, y si puedes en voz alta. Así pararás los dañinos pensamientos negativos al momento. Elimina los frenos de tu vida. En cuanto oigas “No puedo” o “Una vez lo intenté y fallé” di: STOP. El entusiasmo también es decir STOP.

Es tan sencillo como STOP a lo negativo y sustituirlo por un buen recuerdo.

La próxima vez que merodee un pensamiento difícil di: “STOP, puedo con ello”.

  • La próxima vez que tengas que concentrarte durante dos horas para acabar ese trabajo y surja la duda, di: “STOP, puedo con ello”.
  • La próxima vez que tengas que dar tu opinión a mucha gente y te acuerdes de tu timidez di: “STOP, puedo con ello”.
  • La próxima vez que estés planificando tu futuro y venga una idea negativa, di: “STOP, diseño mi futuro con un plan genial.”
  • Si empiezas desde que te levantas diciendo “STOP” al pensamiento negativo, no habrá tristeza ni depresión.

IMPORTANTE:

Nunca bajes la guardia. El pensamiento negativo querrá aparecer siempre.
Incluso en un momento positivo querrá su protagonismo, pero tú dirás: “STOP”.

Los pensamientos negativos no son nada sin tu atención. Cuantas más veces digas “STOP”, cuanto más te rías de ellos, cuanto más los sustituyas por afirmativos y planes de futuro, más poder  interior generarás. Eres lo que piensas y si echas a los pensamientos negativos tendrás pista libre. En afirmativo conseguirás lo que quieras.

Si te concentras en lo positivo- además de ser más productivo- respiras mejor y alimentas tus células con más oxígeno, lo cual alargará tu vida.

Otras veces no aparecerá un pensamiento negativo, aparecerá una persona negativa. Pero igualmente di “STOP”. Di que no estás de acuerdo con lo que dice y apártate de él. Sin malos modos. Sin escenas. “Adiós, encantado de conocerte”, aunque sea un amigo. Si te afecta negativamente, no es tu amigo.

Que tus influencias sean sólo positivas.

Construye tu vida rodeándote de los que suben tú moral.

Que de vez en cuando sean críticos, eso está bien, pero que el 90% de las veces te sientas a gusto con ellos. Rodéate de un equipo de positivos. STOP a los negativos.

 

Como conseguir disciplina mental

Como conseguir disciplina mental

La clave para autogestionar tu mente es el desapego. Llámalo perdón o pasotismo. Pero sólo gestionarás tu mente cuando no te aferres a nada. Eres mentalmente saludable tanto como puedas desprenderte de tus emociones.

A lo largo de los siglos, en todas las religiones y filosofías el bien más elevado es la paz mental que da el desapego. Es la clave de la felicidad. Y no es incompatible con conseguir objetivos como creen muchos. El desapego acelera esos objetivos.

La gente se aferra a ideas, opiniones y bienes materiales. Sufren demasiado pensando en perderlos. No pueden ni dormir por la noche. Y esas preocupaciones acaban con su salud. ¿Para qué tantas posesiones entonces? ;))

Por eso serás tan fuerte como intentes gestionar tus impulsos y pensamientos. Porque todas las injusticias, malos modos, engaños, falta de modales y crítica destructiva que soportes son ineludibles. Son parte de la vida. No se libra nadie. La otra opción es vivir en una cueva. Por eso la única pregunta tras una experiencia negativa será: ¿En qué tiempo voy a transitar este dolor  y seguir con mi vida desde el aprendizaje? Esa es la verdadera fuerza mental, la que te coloca en un avance personal. Estar por encima de tus emociones es el verdadero poder.

Gestiona primero tu interior y conseguirás la paz mental. Disciplínate para pensar que no «necesitas» nada. Ni siquiera conseguir objetivos.  Cuando cultives el desapego y estés bien contigo mismo te volverás imparable. Entonces irónicamente aparecerán los premios. Como un beneficio secundario.

Cuando practicas el desapego y te separas emocionalmente de tus bienes y objetivos automáticamente liberas todo el poder. Y desde esa posición conseguir tus objetivos se vuelve fácil. Pruébalo que funciona.

La recompensa de ser disciplinado mentalmente.

La recompensa de ser disciplinado mentalmente no es material, es gustarte a ti mism@.

Cuando te disciplinas mentalmente te sientes bien contigo mismo@ y entonces puedes conseguir cualquier cosa. Y esa sensación supera cualquier bien físico.

La mayoría nunca sale de su miseria porque elige el camino de menor resistencia: quejarse y evitar lo importante. Pero el éxito llega cuando gestionas tus emociones y te disciplinas. Cuando «te miras» dentro. Y eso se consigue practicando el desapego. Hazlo como un juego. No necesitas nada material. Sólo gestionar tus pensamientos. Juega a hacerte mejor sólo por el placer de hacerte mejor.

Cuando gestionas tu apetito físico, cuando aprendes a perseverar y pensar a largo plazo todo se vuelve fácil. Cualquier obstáculo se empequeñece.

Y superado uno ves que puedes con más, que es ilimitado lo que puedes conseguir.

Y entonces te respetarán y disfrutarás de tu imagen “yo puedo”. Y mejorarán tu aspecto y relaciones.

Preguntas-Solución:

Recuerda: Una inocente pregunta pueden ser meses de gran avance.

El buen coaching cambiará tu vida financiera y solucionará tus cuestiones fundamentales sobre miedos, dinero, amistades y/o relaciones… Pero lo hará del modo más potente: con preguntas para que TU MISM@ te des la respuesta. Eso será mucho más efectivo. Porque ya tienes la solución dentro. En este momento tienes la solución de todo. Solo necesitas una llave que arranque tu mente. Ahorrarás mucho tiempo, dinero y dolores de cabeza cuando mires en tu interior.

Con las preguntas adecuadas serás creativo resolviendo problemas y avanzarás rápidamente en tu vida personal y profesional. Porque una buena pregunta te dirá dónde está la raíz del problema, quien es la gente retorcida encubierta de la que tienes que apartarte y qué cambiar para avanzar más rápido. Así activarás un radar para detectar situaciones conflictivas y evitarás años malgastados en un trabajo o forma de vida que no es la tuya.

Las respuestas propias te darán más energía que si vinieran de otro, porque por fin tendrás claro lo que quieres. Aquí van:

  1. ¿A quién de tu pasado puedes perdonar y dejar marchar de tu cabeza?
  2. ¿Qué prefieres, tener razón o ser feliz?
  3. ¿Podrías haber puesto algo más de tu parte en aquella alianza o proyecto que salió mal?
  4. ¿Hay alguien que también haya sufrido los mismos agravios o más que tú? ¿Te pareció para tanto?
  5. ¿Qué pasaría si todo el día de hoy probaras el método del vacío (despegarte de lo material y negarte a preocuparte)?
  6. ¿Crees que perdonar y olvidarte lleva tiempo o que es tan fácil como decir “Se acabó” y olvidarte? (Pista: Es la segunda opción).
  7. ¿Cuál es tu pasión? (Pregunta breve pero quizás te lleve tiempo).

Cómo lograr que la negatividad no te torture nunca más

Cómo lograr que la negatividad no te torture nunca más

Cómo lograr que la negatividad no te torture nunca más:

Tu “bloque blanco” del olvido

Hay gente que todavía está enfadada por algo que sus padres le dijeron hace décadas. Te lo cuentan como si fuera ayer, indignadísimos. Como si acabara de ocurrir. ¿Es forma de vivir?

Los psicólogos tienen trabajo porque el nivel de perdón de muchos sigue en rojo. Sólo tienen que llevarlos de nuevo al pasado para que repasen otra vez ese momento. Pero puedes superarlo mucho más fácil si rebajas tu nivel de olvido. Tu nivel de olvido mide la rapidez para perdonar una experiencia negativa e indica lo emocionalmente saludable que eres.

Imagina en una escala de cero a cien una intensa emoción negativa, una ofensa o la trampa de otro. Imagínate que es un bloque rojo y grande como en los gráficos financieros. Pero tienes que eliminar ese bloque rojo y convertirlo en blanco para que desaparezca.

Así que en cuanto te ofendas olvida, cambia ese bloque rojo por el blanco, sin intermedios.  Enfócate al tiempo útil, decide no perder tu tiempo, con tonterías de otros y eliminarás días, semanas y años de malos ratos.

Las 3 claves para la paz mental

A continuación las 3 claves para que logres paz mental y cambie tu calidad de vida.

 

1. Pregúntate: ¿Quiero tener razón o ser feliz?

La mayoría tiene una necesidad enfermiza de tener razón. Pero cuando no te importa la razón, todas las malas emociones que la rodean desaparecerán. La pregunta es «¿Quieres tener razón o ser feliz?»

Algunos por ejemplo se vuelven agresivos por sus creencias políticas. Creencias que al fin y al cabo aprendieron de otros. Pero si relativizaran esas creencias dejarían de consumirse. Tengo amigos de todas las opiniones políticas y filosóficas. Pero me llevo bien con ellos porque nos reímos de los puntos donde diferimos. ¿No los hay siempre? Es tan sencillo como hablar de los temas comunes y bromear sobre el resto.

¿Vas a perder una amistad por querer imponer tu punto de vista? Conozco gente que no se habla por pura cabezonería. Gran fallo estratégico: enfocarse en el desacuerdo en vez de en el acuerdo.

 

2. Niégate a culpar

Culpar vuelve a ti  y quita paz interior. Por eso no te tomes nada personalmente. Así no desperdiciarás tu tiempo enfadándote ni buscando “malvados” que nada tendrán que ver con el problema. Buscar culpables distorsiona tu vida. Busca soluciones.

Imagina que has tenido una discusión o te hacen una faena con el coche o un amigo te dice algo que no quieres oír. Inmediatamente lo conviertes en el malo, en el culpable de TODO. Lo pagas con él injustamente y te metes en un lío arrinconándole como a un enemigo. ¿Te merece la pena o la alegría? ELIGE!

Pero si te disciplinas a no buscar culpables, evitarás incidentes que pagarás toda tu vida. Si alguien te hace una faena piensa, “Tendría prisa”. Si alguien te dice algo injusto di: “Pobre, anda despistado hoy”.

Sin culpa no hay emociones disruptivas. Sin enemigo se acaba el odio que te consume. Sin culpables la ansiedad se desvanece. Entonces te vuelves productivo y positivo. Elimina las culpas y póntelo fácil para ser feliz.

 

3. No te enamores de tu sufrimiento «El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional» decía Buda después de años de aprendizaje y meditación.

Encontrarás rápidamente la paz mental si te niegas a pensar en lo malo. Ya sé que “tienes derecho” a estar molesto por tu situación, aunque ese tiempo no merece tu alegría.

Pero muchos se enamoran de su sufrimiento, sus problemas del pasado son su vida. Piensan siempre en lo malo y llenan su día de discusiones imaginarias con gente que no está presente. Todos sus pensamientos giran alrededor de lo malo. Habla con ellos y al segundo minuto estarán quejándose.

Todo es agresividad. Te inundarán con sus terribles historias. Con lo mal que les trataron aquella vez, con los amigos que les traicionaron y con un refrito de historias para no dormir. Se creen únicos. Pero sólo son únicos en algo: en no olvidar. No seas el quejica del que todos huyen. Sólo conseguirás que nadie quiera estar contigo.“¡Pero no puedo! ¡Es demasiado grave lo que me hicieron! ¡Tú no lo sabes bien! ¡A ti no te ha pasado!” Te lo repetiré: no eres el único. Todos soportamos agravios.

Además, si te han perjudicado habrás aprendido más y ahora eres más listo. Estupendo!.

Es probable que lleves un tiempo pensando que algo no encaja

Pensando que quizás el problema a tu falta de poder personal no se resuelva con nuevas agendas, leyendo libros de autoayuda o llamando a una amiga para que vaya contigo al gimnasio y así no te dé pereza, sino que tenga más que ver con:

  • Lo que te dices (o no te dices) interiormente.
  • Las inseguridades que sientes cuando piensas en tus objetivos.
  • Una sensación de no estar a la altura que hace que muchas veces ni hagas el primer paso.
  • El miedo a no llegar a todo lo que ahora mismo tienes encima de la mesa.
  • La desgana y la flojera que sientes de un tiempo a esta parte.
  • Ver tus objetivos como metas demasiado grandes y lejanas.
  • El miedo a fracasar con tus objetivos y que todo el esfuerzo no haya servido de nada.

En definitiva, miedos y bloqueos internos que son los que hacen que no avances como a ti te gustaría, cuando quizás tú antes no eras así.

¿Te suena familiar? Si te identificas con lo que has leído, te propongo cultivar tu auto-liderazgo

En los últimos treinta años he apoyado a cientos de personas en cientos de programas a realizar planes de acción basados en objetivos que desean alcanzar, con resultados muy desiguales. He visto cómo muchas personas con su plan de acción orientado a objetivos consiguen muy buenos resultados. Pero también he visto a muchas otras personas a las que sus planes de acción no les funcionan… y cómo ello les genera frustración, decepción y hasta pérdida de confianza en ellos mismos.

Durante todos estos años he enfocado parte de mi trabajo a rediseñar, refinar y re-inventar cómo enfocar con éxito la transformación personal. Voy a compartir contigo de modo muy práctico mi visión del cambio personal, lo que utilizamos con nuestros clientes para ayudarles en sus procesos de crear hábitos poderosos para construir una buena vida. También te cuento cuáles son algunos de mis hábitos favoritos y te doy la mejor bibliografía de referencia sobre los hábitos.

 

Los 3 Pasos infalibles para liberarte de obstáculos

Los 3 Pasos infalibles para liberarte de obstáculos

Primer paso: Claridad.

¿Cuáles son tus valores y cuáles tus metas?
Lo primero que necesitas es claridad. ¿Cuál es tu sueño? ¿Quién quieres ser para vivir ese sueño en la realidad?

Busca tener las dos cosas claras: tus metas y tus valores.

Cuando lo tengas superarás cualquier miedo por el camino. Busca tu ideal y dale tu estilo. La gente extraordinaria pocas veces está confundida y toma resoluciones sin piedad. Pregunta a los que deambulan sin llegar a nada y verás una nebulosa entre sus valores y sus metas. Algunos tendrán metas pero no valores, y entonces sus trampas se volverán contra ellos. Otros tendrán valores pero ninguna meta, y entonces nunca actuarán. Y la mayoría no tendrá ninguna de las dos cosas, su vida consistirá en una búsqueda de caminos fáciles… para llegar a ningún lado.

Segundo paso: Nunca te mientas

Los que consiguen sus metas transitando el miedo tienen una integridad a prueba de bombas. Son los que miran a los ojos y no tiemblan cuando las cosas se tuercen. Los que saben que ceder a una ganancia fácil a costa de actuar mal les saldrá caro a la larga.

¿Dónde prosperan los grandes negocios? ¿Dónde hay corrupción o dónde la gente se fía más? He tenido la suerte de viajar a muchos sitios y en aquellas sociedades donde la palabra es importante, la economía prospera. Suecia por ejemplo, es uno de los países con renta per cápita más alta del mundo. Todo va rápido y de palabra y así eliminan mucha burocracia. Perfecto para que la economía y las personas prosperen. También es fácil engañarles, pero sólo lo harás una vez. A partir de ahí te vetarán. ¿Merece la alegria o la pena?

La persona que asegure la verdad por encima de todo despega económica y socialmente. Siempre habrá retos  y nada será perfecto, además la gente honesta se asocia con gente honesta. Junta a dos personas íntegras y no doblarán su potencial… ¡lo cuadriplicarán! Junta a dos que no se fían y no ganará ninguno.

¿Te imaginas a Mandela, Gandhi o Lincoln mintiendo? Busca ejemplos y verás cuantos personajes históricos lo son por no dar el paso atrás de ser deshonestos. Si quieres llegar lejos la gente tiene que fiarse de ti. Y como no tienen todo el tiempo del mundo te juzgarán por su sexto sentido. Y casi siempre acertarán porque la honestidad se irradia.

¿Quieres tu también irradiar honestidad? Pues actúa honestamente. Siempre. Y empieza por ti. Nunca te mientas. Dite la verdad, siempre la verdad. Si algo de ti no te gusta, reconócelo, aunque sea para ti. La mayoría se auto engaña creyendo que no tiene defectos y luego se preguntan por qué su vida es una miseria.

Tercer paso: Primero tu interior y luego (sólo luego) tu exterior

El tercer y más importante paso es tu interior. Por mucho que hablemos o queramos dar una imagen, somos el reflejo de nuestro interior. La cara es un reflejo de la personalidad.

Si sigues tus metas y te comportas como te gustaría ser, te gustarás a ti mismo. Y si te gustas a ti mismo, gustarás a los demás. La gente te trata como tú te valoras. Si persigues la excelencia te tratarán con la cortesía de los que irradian excelencia.
Lo primero es tu interior. No puedes aparentar confianza si no la sientes por dentro. Todo se percibe, créeme. Huye de las “actuaciones” patéticas. ¿O no te das cuenta tú cuando alguien esconde algo?

Si quieres ser un 10 actúa como un 10. Ya te pulirás por el camino. Ten claro lo que tienes, a dónde quieres llegar y lo que necesitas para modificar y compórtate hoy mismo como si ya lo tuvieras. Irás absorbiendo lo que necesitas sobre la marcha y avanzarás a la velocidad del rayo si actúas como quien quieres ser.

¿Quieres ser un 10? Pues ya eres un 10.

Te librarás de tus cadenas para siempre cuando…

Te librarás de tu prisión de sentimientos encontrados cuando perdones. Lo siento pero no hay otro modo. Lo MÁS inteligente es perdonar. Lo más torpe (aunque en las películas parezca inteligente) es vengarte de los “malos» una y otra vez.

Proponte salir de esa  cárcel. Y sólo cuando aceptas la responsabilidad y perdonas a los que alguna vez te perjudicaron te liberas. Sólo entonces tus emociones perturbadoras  desaparecen. Entonces puedes pensar con claridad y avanzar.

Disciplínate a perdonar agravios pasados y avanzarás más que nadie. Con ese autocontrol te desprenderás de todos los malos recuerdos y por fin respirarás.

Es otra calidad de vida.

Deja de arrastrar antiguas vivencias que te hicieron infeliz. 
Estamos aquí para ayudarTE a encontrar tu próxima aventura y volver a lo que realmente importa. Aprenderás a dejar atrás viejos hábitos y pautas que ya no te sirven.👇🏽👇🏽

 

Liderazgo personal y los cuatro acuerdos.

Liderazgo personal y los cuatro acuerdos.

La combinación de brevedad y facilidad de lectura con el impacto de «Los cuatro acuerdos» de Miguel Ruiz es insuperable. Me da casi vergüenza escribir sobre este libro de inspiración estoica porque es conocidísimo y está casi todo dicho sobre él. Y sin embargo cada día encuentro gente que no lo conoce. Es un libro que recomiendo a casi todos mis clientes de coaching ejecutivo y no deja indiferente a ninguno.

Los cuatro acuerdos es un canto a la libertad personal, que es lo que todos anhelamos. Dice Miguel Ruiz que no escogemos nuestra lengua, ni nuestra religión, ni nuestros valores morales, ni nuestras creencias; todo ello ya estaba ahí cuando nacimos. No tuvimos la oportunidad de elegir qué creer y qué no creer. Ni siquiera elegimos nuestro propio nombre. Al proceso de construcción de todo nuestro sistema de creencias lo llama ‘domesticación’. Y en ese proceso se crean tanto ‘el juez interior’ como la víctima’ que todos llevamos dentro.

Y dice que esta domesticación es tan poderosa que llega un momento de nuestra vida en que ya no necesitamos que nadie nos domestique. En ese momento, basado en nuestro sistema de creencias, nos domesticamos a nosotros solos. Nos castigamos y recompensamos según las reglas de ese sistema de creencias que no cuestionamos.

Nuestro mayor miedo no es la muerte; nuestro mayor miedo es estar vivos, arriesgarnos a vivir, correr el riesgo de estar vivos y expresar lo que realmente somos. Hemos aprendido a vivir intentando satisfacer la exigencias de otras personas, por miedo a no ser aceptados y de no ser suficientemente buenos. Durante el proceso de domesticación nos formamos una imagen mental de la perfección con el fin de tratar de ser lo suficientemente buenos. Es la imagen de cómo deberíamos ser para que los demás nos aceptaran.

Y esa imagen de perfección es la razón por la cual nos rechazamos; es el motivo por el cual no nos aceptamos tal como somos y no aceptamos a los demás tal como son. Esa imagen de perfección está hecha con miles de acuerdos, en los que te dices quién eres, qué sientes, qué crees y cómo debes comportarte.

Hay acuerdos que se basan en el miedo que requieren un gran gasto de energía. Y otros que surgen del amor que nos ayudan a mantener e incluso aumentar nuestra energía. Si quieres vivir con alegría y satisfacción, te ayudará tener la valentía necesaria para romper los acuerdos que se basan en el miedo y reclamar tu poder personal.

 

 

Si empiezas rediseñando tu sistema de creencias mediante la adopción de los cuatro acuerdos que propone Miguel Ruiz recuperarás el poder personal para empezar a cambiar todo tu sistema antiguo de acuerdos negativos.

Vas a necesitar una gran fuerza de voluntad para adoptar los cuatro acuerdos, pero si eres capaz de empezar a vivir con ellos, tu vida se transformará de modo asombroso. Estos cuatro acuerdos son:

  1. Sé impecable con tus palabras. Es el más importante de los cuatro. Parece sencillo pero es muy poderoso. Las palabras constituyen el poder que tenemos para crear y re-crear (volver a crear) nuestro mundo.
  2. No te tomes nada personalmente. Suceda lo que suceda a tu alrededor, no te lo tomes como algo personal. Es el acuerdo que más dicen incumplir mis clientes.
  3. No hagas suposiciones. Tendemos a hacer suposiciones sobre todo. El problema es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Si los demás nos dicen algo, hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada, también las hacemos para satisfacer nuestras necesidades de saber.
  4. Haz siempre lo máximo que puedas. Ni más ni menos. Unas veces lo máximo que puedas será mucho, tendrá gran calidad, y en otras será poco, insuficiente o con escasa calidad. Si te excedes, agotas tu cuerpo y vas contra ti; si haces menos de lo que puedes caerás en juicios, culpas y reproches a ti mismo.

 

Se trata de un libro muy breve que puede leerse en un vuelo de media distancia o incluso en un trayecto de AVE. Si no lo has leído es una lectura importante y urgente a realizar. Si ya lo has leído, tienes una re-lectura pendiente. Te aseguro que le sacarás un gran provecho de nuevo.

 

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