EL RINCÓN DE LA PAZ de Elena y Marc

Desde hace algunos años, vengo leyendo y participando de distintas pedagogías, Waldorf, Montessori… y valorando tanto su aplicación en mi contexto profesional del programa re-inventarse, como nutriéndome de algunas de sus ideas y fundamentos teóricos.

Como todas las corrientes, tiene cosas que no me cuadran del todo, y otras muchas las cuales me han enamorado. Una de ellas es el Rincón de la Paz (o Mesa de la Paz), muy utilizado por las Escuelas Montessori, y que tiene un uso doble.

¿Para qué sirve la mesa de la paz?

La mesa de la paz es un instrumento que ayuda a la resolución de conflictos, ya sean internos o externos:

  • Conflictos internos: Un niño (o adulto) se siente frustrado, nervioso, triste, enfadado, pero no necesariamente provocado otra persona. En ese caso el niño puede utilizar la mesa de la paz para tomarse el tiempo necesario para identificar cómo se siente y serenarse. Esto puedes hacerlo individualmente, y es voluntario. Siempre lo es. La mesa de la paz permite centrarse de nuevo en ti mismo, descansar unos minutos la mente para volver de nuevo con más ganas.
  • Conflictos externos: Dos niños (o dos adultos, o niño-adulto) tienen un conflicto entre ellos. En ese caso ambos van a la mesa de la paz para resolver el conflicto (en caso de niños muy pequeños puede ser necesaria la intervención de otra persona, pero lo ideal es que el conflicto lo resuelvan los implicados por sí solos).

Pueden ir a la mesa de la paz a hablar entre ellos para encontrar una solución y conseguir la paz de nuevo. Lo bonito de esto es que los niños consiguen resolver el problema ellos solos, sin intervención del adulto, y ello conlleva a que adquieran herramientas de habilidades sociales e inteligencia emocional, especialmente empatía e incluso autoestima.

Sin embargo lo que solemos hacer que los niños y niñas se pongan de acuerdo tras una discusión, se disculpen y exigir que vuelva la normalidad, muchas veces incluso dándoles nosotros la solución. Sin embargo, el Rincón de la Paz les va a permitir expresar su emoción, dar parte de ello a la otra persona favoreciendo la empatía y ofrece un espacio para que puedan llegar a una solución desde esa tesitura (eso no quita que un adulto pueda acompañar el momento facilitándolo, sobretodo en niños más pequeños).

 

 

Hay mucha información en Internet sobre qué tiene que haber en un Rincón o Mesa de la Paz (véase El Blog de Jaisa), informaciones todas muy valiosas pero que a la vez dejan claro la flexibilidad de la herramienta (una campana, un objeto de paz, un reloj de arena…) Y ahí está lo riqueza del proyecto en sí, que lo puedes adaptar a tu elección.

Desde que nació  mi primera nieta Elena, hace tres años y medio y después mi nieto  Marc ahora con 18 meses, que deseaba crear este Rincón soñado para la paz. Creemos que puede servirnos y tenemos la experiencia que nos relaja y nos facilita expresar la emoción. Os cuento:

La suya, en realidad más que una mesa es una cesta, porque así ahorramos espacio y además nos resulta más fácil cambiarla de lugar si es necesario. Ya estoy deseando que este año, como cada año, hagamos  el “juego del caga Tió” y ver sus caritas ??

 

¿Qué objetos contiene la mesa de la paz y cómo se utilizan?

Para explicarlo os voy a mostrar los objetos que componen la mesa de Elena y Marc; cada mesa de la paz es diferente y los objetos pueden variar, pero su uso y su objetivo serán similares.

Un objeto agradable para sostener en las manos

  • Para un conflicto interno: el niño puede cogerlo para fijar su atención en él y de este modo “centrarse” si estaba nervioso.
  • Para un conflicto entre dos: Los dos niños tienen que hablar por turnos para exponer como se han sentido por lo que el otro ha hecho. El objeto ayuda a establecer el turno de palabra, sólo puede hablar quien lo tiene en la mano.

Yo les he regalado este corazón (es de esos blanditos “anti-stress”, que a veces viene bien para liberar la energía extra/plus que produce un enfado).

dsc_0018

 

Un reloj de arena o una “bola de nieve”

  • Para un conflicto interno: tanto el reloj de arena como la bola de nieve ayudan al niño a tomarse un tiempo para calmarse y poder analizar cómo se siente.
  • Para un conflicto entre dos: En casos en que el conflicto ha subido de intensidad y ninguno de los dos está en disposición de hablar calmadamente, podemos utilizar el reloj de arena para esperar unos segundos (o minutos) mientras baja la intensidad de las emociones.

Este reloj de arena que dura un minuto y me gusta porque es bastante grande, pero uno pequeño puede servir igualmente, y una bola de nieve también (en ambos casos es preferible que no sea de cristal, ya que en un momento de conflicto puede resultar peligroso).

dsc_0027

 

Una campana para anunciar la resolución del conflicto

  • Para un conflicto interno: No siempre se utiliza, pero si al niño le apetece anunciar que ya se siente mejor puede hacerlo tocando la campana.
  • Para un conflicto entre dos: Cuando los dos implicados en el conflicto han hablado y han resuelto sus diferencias pueden tocar la campana los dos juntos para anunciar que han resuelto el conflicto.

Este timbre pulsador que a los niños les encanta y para tocarlo ponen una mano sobre otra. Éste es muy sencillo, pero si queréis un timbre realmente especial echadle un vistazo a éste timbre de latón. Y si preferís una campana, ésta es muy resultona.

dsc_0031

Un instrumento musical relajante (opcional)

  • Para un conflicto interno: Cumple una función similar a la del reloj de arena, ayuda a pausar un momento y calmarse.
  • Para un conflicto entre dos: En este caso tenemos que valorar la situación porque si los niños están muy enfadados y no quieren compartir el instrumento podría incluso agravar el conflicto, en ese caso es mejor colocar el reloj de arena sobre la mesa y que ambos niños lo observen. Pero sí puede ser una buena idea utilizarlo cuando veamos que ambos están dispuestos a utilizar el instrumento juntos. Cada situación es diferente!

Aprovechando los regalos para  estas fiestas yo les he regalado este palo de lluvia, que para que suene bien hay que moverlo despacio, lo que invita a pausar y controlar el movimiento del cuerpo, y además cuando suena es muy relajante.

Otra idea que me encanta es un cuenco tibetano, que tambien seguramente lo incluiremos en la mesa de la paz, pero un poco más adelante, cuando mi nieto Marc sea un poquito mas mayor.

dsc_0029

Algún libro sobre la paz, las emociones… (opcional)

  • Para un conflicto interno: El niño puede utilizar el libro para identificar cómo se siente, para ver cómo se siente el personaje del libro en una situación similar…
  • Para un conflicto entre dos: El niño que tiene la palabra puede utilizar el libro para expresar cómo se siente.

Ya tienen el “Emocionario”, que aunque abarca muchas emociones y puede resultar algo complejo para niños pequeños, está muy bien por las imágenes que describen cada emoción. Éste lo utilizo sobre todo yo, que también necesito la mesa de la paz de vez en cuando, y a veces lo leo con Elena y Marc, pero no suele ser en los momentos de conflicto.

Estamos alimentando al “Caga tió” cada día y esperemos que nos aporte el libro  “How do you feel” (la versión en español es “Cómo te sientes”), que es muy sencillo, tiene una emoción en cada página y se centra en lo que habitualmente suele afectar más a los niños (enfado, tristeza, vergüenza, culpa…) e incluye sensaciones,  que no son emociones, como el hambre y el sueño, que todos sabemos la influencia que tienen en el estado de ánimo de los niños (y no tan niños).

Otro libro que puede ir muy bien es el archifamoso  “El Monstruo de Colores”, que asigna un color a cada emoción, lo que puede resultar de ayuda con niños pequeños cuando tal vez no terminan de asociar el nombre de la emoción pero fácilmente pueden asociar el color y decir “Ahora mismo estoy de color rojo!” en vez de “Ahora mismo siento ira!”.

dsc_0033

 

Y esto es todo lo que contiene la  mesa de la paz para mis nietos Elena y Marc para este año 2016.

Hay muchas otras cosas que se pueden incluir, pero como no quiero alargarme demasiado (ups… demasiado tarde!)…

En esta foto de muestra la mesa de la paz en el programa re-inventarse.

 

Quiero terminar esta entrada hablandote un poquito del trabajo de mi admirada Linda Lantieri, trabaja el aprendizaje social y emocional en la escuelas, inspirándose en los estudios de Daniel Goleman, famoso por su obra: “Inteligencia emocional” Recientemente ha publicado un libro sobre el tema: “Inteligencia emocional infantil y juvenil . Ejercicios para cultivar la fortaleza interior en niños y jóvenes” te lo recomiendo para tu carta a los reyes magos de este año 😉 . Podéis informaros más sobre su trabajo aqui

Si desde la escuela nos enseñaran a crearnos un rincón de paz, desde el cual serenarnos y conectar con nuestra sabiduría interior, nuestra inteligencia se desplegaría inundando la vida. La comunicación sería un acto creativo lleno de sorpresas…. y la educación sería como el aire, la respiraríamos sin darnos cuenta.

Y…

  1. ¿Cómo sería si en vez de esperar a que la educación cambie, fuéramos nosotros el cambio…?
  2. ¿Qué nos impide crearnos ese rincón de paz y conseguir todos sus bienes…?
  3. ¿Te animas…?

 

Anímate y déjame tus comentarios sobre tu rincón de la paz adulto o infantil!!

Con amor y gratitud,

Anna Beusam

WhatsApp chat