por Anna | autoestima, Blog, Emociones

“La grandeza consiste en aferrarte a un sueño, independientemente del entorno en el que vivas”
Anna BeuSam
9 técnicas efectivas para desactivar la culpa:
- Es útil utilizar técnicas de respiración y relajación muscular.
- En el momento en que te notes pesimista, concéntrate en las sensaciones físicas que tienes (dificultad para respirar, tensión muscular, dolor en el vientre…) para conocerlas y tenerlas identificadas.
- Escucha tus pensamientos y todo lo que estás diciendo sobre ti mism@ en este momento.
- Reflexiona sobre esos pensamientos negativos: qué están diciendo de ti, hasta qué punto son ciertos o impuestos por otros, qué función cumplen…
- Aprende a responder a la crítica. La manera de hacerlo es buscar una frase que te sirva para mostrar tu comprensión con esos pensamientos que nada tienen que ver con tu deseo de vivir en paz. Basta con algo tan sencillo como decirse mentalmente “Gracias por estar aquí, siguiente…» ó «Gracias me he dado cuenta…»
- Practica el parar esos ataques antes de que hagan verdadero daño, así que insiste aunque en un primer momento las críticas persistan. Verás como en poco tiempo aprendes a gestionarlas.
- Piensa en el coste que pagas por escuchar los ataques de tu crítica.
- Haz una lista de las formas en las que tener una autoestima baja haya afectado a tus relaciones, rendimiento, felicidad…
- Haz una frase resumen que una tus críticas negativas y lo que has pagado por ellas.
Por ejemplo, si tu crítica te dice que no eres lo suficientemente bueno para mantener una relación y eso te ha costado perder a alguna persona, apunta una frase como “No me puedo permitir pensar que no soy bueno para mantener una relación. Eso me ha costado perder a mi última pareja”.
Sólo con evaluar su coste, la crítica suele perder poder. Utiliza esas frases que has redactado para acercarte amablemente a la crítica cada vez que te ataque y date permiso para responder afirmativamente desde tu valía.
Por si deseas ir un poco más allá…prueba con estos 2 cultivos:
Cultivo 1: «Vivir consciente durante una semana»
Todo lo material (posesiones y bienes) tiene origen en lo inmaterial (pensamientos y emociones).
¿Somos conscientes de cómo vivimos y hacemos las cosas? ¿Vives de verdad y con plenitud… o por el contrario huyes de la vida?
Te quiero plantear un ejercicio muy muy difícil 😉 ¡disfrutar de la vida! Parece contradictorio, ¿verdad? Todos queremos disfrutar, todos buscamos placer, alegría, felicidad… pero somos los primeros en alejarnos de ella. ¿Pero cómo hacerlo? En realidad, siendo conscientes de cada cosa que realicemos en nuestro día a día. Si comes, sólo come, saborea cada bocado. Si respiras, toma un respiro consciente, nota cómo el aire sale y entra a través de tus pulmones. Apreciar para agradecer!
- Al menos una vez al día elige una actividad habitual que realices (comer, descansar, nadar, pasear, ducharte, trabajar) y presta atención a los pequeños detalles.
- Piensa en qué está en tus manos para hacer esa actividad con placer, con gusto, con amor, con conciencia.
- Después anota esa actividad que has vivido a conciencia y añade la emoción o sensación que te ha producido realizarla de forma diferente.
Procura que cada día sea una actividad nueva, y además realizar el ejercicio al menos 5 días durante durante una semana. Si te quedas a medias y no avanzas todo lo que deseas. Si quieres mejorar la constancia es posible que te interese esta programa ¿Cuál es entonces el reto? Que vivamos al menos una semana con plenitud y sin prisas.
Seamos conscientes de todo: desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.
Observemos lo que nos ocurre:
- ¿Cómo estoy sentado mientras leo esto? Mi postura, mi cuerpo, la respiración
- ¿Qué pensamientos me dicen que tengo que correr, cómo me hablo por dentro?
- ¿Me estoy dando algún tipo de órdenes mentales?
- ¿Qué dejo de hacer por seguir las normas (mías o impuestas por otros)?
- ¿Qué miedos pequeños y casi invisibles hay detrás de cada acción que realizo?
- ¿Qué pasa si hago las cosas de otra manera?
- ¿Cuál es MI manera de hacer las cosas?
- ¿Cómo me gustaría a mí respirar, moverme, comer, hacer deporte, hablar, mirar…?
Vivir con consciencia cada momento de nuestra vida. No se trata de poner nuestra mente en blanco como un monje zen, no es tan sencillo y probablemente no es lo más necesario. Lo que nos falta a la mayoría que vivimos en las grandes ciudades y en la sociedad occidental es apreciar la vida. ¿Te acuerdas de lo que comiste ayer, y anteayer? ¿Qué ropa llevabas el jueves pasado? ¿Cómo respirabas ayer de camino al trabajo? Aprovechemos para ser felices, para darnos cuenta de cosas sencillas y a la vez sensacionales que la vida nos está regalando… como respirar, comer, movernos, hacer deporte, nadar, pasear, sentir, amar.
Cultivo 2: Crea » tu yo futuro «
En este ejercicio vamos a jugar, a ser creativos, a usar nuestra imaginación. Vamos a dejar de ser críticos y realistas y soñemos por un momento.
- Crea a tu personaje yo-futuro. Ponle nombre (tuyo o no necesariamente).
- Escribe cuál es su forma de pensar, de actuar, qué cosas le gusta hacer, cómo viste, dónde y con quién vive, si tiene pareja o hijos, a qué se dedica, cuántas horas trabaja y en qué lugar (si es que trabaja, claro), si no trabaja qué hace en su día a día. Si viaja, a dónde. Cómo se alimenta, qué tipo de ejercicio hace. De cuánto dinero dispone. Qué hobbies tiene. Cómo es su crecimiento personal, qué lee. Etc.
- Para hacerlo más fácil, te recomiendo describir en cada una de las áreas la vida de ese personaje yo-futuro.
- La única condición es que no pienses en cómo conseguiría ese personaje lo que tiene en su vida. Sino en el qué. Ya llegaremos al cómo, ya volveremos a la realidad para quitar aquello que no es posible.
Este personaje puedes ser tú mismo en unos años, o meses, o alguien parecido a ti… pero lo ideal es que sea un personaje y tenga un nombre, no necesariamente el tuyo.
A veces nos ayuda distanciarnos y crear a un personaje que no tiene que ver con nosotros, porque así no nos sentimos limitados por nuestra propia mente. A veces, al escribir te puede parecer que estás muy alejada de tu realidad.
Y aquí me despido, espero te haya resultado interesante y sobre todo practico, es muy importante experimentar más que pensar, por eso te invito a pasar a la práctica.
🌟 Y si de esta lectura surge alguna duda, cuenta conmigo!
Hablamos pronto, ¡deseo que tengas un día genial lleno de abundancia, amor y paz interior!
Te abrazo con gratitud,
Anna BeuSam
por Anna | autoestima, Sin categoría

COMPRENDIENDO LA PERCEPCIÓN DE LA REALIDAD
La felicidad, esa misteriosa y escurridiza emoción que persigue a la humanidad desde tiempos inmemoriales. ¿Qué es realmente? ¿De dónde viene? ¿Cómo podemos alcanzarla?
Imagina la felicidad como una hermosa melodía que cada uno de nosotros compone a su manera. Algunos la interpretan como una sinfonía de alegría, mientras que otros la ven como un ritmo de melancolía. ¿Y sabes qué? Tú eres el compositor de esa canción, tienes el lápiz y el papel para escribir cada una de sus notas.
Piensa en la lluvia. ¿Es una bendición refrescante que nutre la tierra y renueva la vida, o es una carga que empaña nuestros planes y entristece nuestro ánimo? La respuesta, como siempre, está en la interpretación que le damos y en las circunstancias que la rodean.
Pero aquí está el quid de la cuestión: la felicidad puede ser tanto un sustantivo como un verbo. Para algunos, es algo que persiguen incansablemente, como un tesoro oculto al final del arcoíris. Ven la felicidad como una meta distante, un sueño que se desvanece al despertar. Pero para otros, la felicidad es una danza constante, un movimiento perpetuo en el aquí y ahora.
Los buscadores de la felicidad la ven como una isla inalcanzable en el horizonte, mientras que aquellos que la viven la experimentan en cada sonrisa, en cada abrazo, en cada decisión. Porque la felicidad no espera en el futuro, se vive en el presente, en la coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos.
Como dijo Gandhi, «La felicidad es la coherencia entre lo que uno piensa, siente y hace».
Es tan simple como desear un helado de chocolate, sentir su dulzura en cada lamida y saborearlo con cada bocado.
Pero aquí está la verdadera magia: no necesitas depender de otros para ser feliz. La felicidad es tu responsabilidad, tu tarea cotidiana. No esperes a que alguien más te traiga la felicidad en bandeja de plata, sé el arquitecto de tu propia alegría, el artífice de tu propia fortuna.
Entonces, ¿por qué esperar? Es hora de tomar las riendas de tu propia vida, de convertir la felicidad en una práctica diaria, en un mantra que repites con cada respiración. Deja de buscar y comienza a construir tu propia armonía interior.
¡Sé el arquitecto de tu propia felicidad y comparte tu luz con el mundo! 🌟
La búsqueda de la felicidad es un viaje único y personal para cada persona, una odisea que nos lleva a explorar las profundidades de nuestro ser en busca de esa plenitud interior. Pero, ¿qué es realmente la felicidad y cómo podemos alcanzarla en medio de las complejidades de la vida cotidiana?
La felicidad no es un destino al que llegamos, sino un camino que recorremos día a día. Es un estado de ánimo que surge cuando nuestras acciones, pensamientos y emociones están en armonía, cuando nos sentimos en paz con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Sin embargo, encontrar esa armonía puede ser todo un desafío en un mundo lleno de distracciones, responsabilidades y presiones.
¿Qué tal si te cuento algo?
La felicidad puede ser tanto un sustantivo como un verbo:
- Para algunos, es un objetivo que persiguen incansablemente, como un tesoro escondido al final del arcoíris🌈. Piensan que serán felices cuando alcancen ciertos hitos en sus vidas: un trabajo soñado, una relación perfecta, una casa lujosa. Pero una vez que alcanzan esas metas, descubren que la felicidad sigue siendo esquiva, siempre un paso más allá de su alcance.
- Por otro lado, para aquellos que ven la felicidad como un verbo, es una experiencia en constante movimiento. Es algo que se cultiva a través de pequeños actos de amor y bondad, de momentos de gratitud y conexión con los demás. No esperan a que la felicidad llegue a ellos, sino que la crean activamente en su día a día. Son conscientes de que la felicidad no se encuentra en las posesiones materiales o en el éxito externo, sino en la calidad de sus relaciones, en su conexión con la naturaleza y en su capacidad para vivir en el presente.
¿Cómo podemos cultivar la felicidad en nuestras vidas diarias?
Aquí te dejo dos ejemplos VIVENCIALES:
- Practica la gratitud: La gratitud es una poderosa herramienta para cultivar la felicidad en nuestras vidas. Toma unos minutos cada día para reflexionar sobre las cosas por las que te sientes agradecido. Puede ser algo tan simple como el sol brillando en el cielo o una conversación significativa con un ser querido. Mantén un diario de gratitud y anota tres cosas positivas cada día. Con el tiempo, notarás un cambio en tu perspectiva y comenzarás a apreciar más las pequeñas alegrías de la vida.
- Cultiva relaciones significativas: Las relaciones personales son una fuente importante de felicidad y bienestar. Dedica tiempo y energía a nutrir tus amistades y relaciones familiares. Escucha activamente a los demás, muestra empatía y apoyo, y comparte momentos de alegría y diversión juntos. Establecer conexiones significativas con los demás te brindará un sentido de pertenencia y te ayudará a enfrentar los desafíos de la vida con mayor resiliencia.
Recuerda, la felicidad no es un destino al que llegamos, sino un camino que recorremos cada día. Cultiva la gratitud, nutre tus relaciones y encuentra alegría en los pequeños momentos de la vida. Al hacerlo, descubrirás que la verdadera felicidad reside en tu interior y que tienes el poder de crearla en cada momento. ¡Elige ser feliz hoy y todos los días que siguen! 🌟
DESCUBRE y sumérgete en el proceso de cultivo personal gracias al método L.I.B.E.R.A. y haz florecer todo tu potencial.
por Anna | autoestima, Blog, Emociones

Mejorarás la relación contigo: y en consecuencia con los demás
La relación que tenemos con nosotros mismos es la base de todas nuestras interacciones con el mundo que nos rodea. Cuando nos sentimos seguros, valorados y en paz con quienes somos, irradiamos esa misma energía en nuestras relaciones con los demás. Mejorar esta relación interna no solo nos beneficia a nivel personal, sino que también tiene un impacto positivo en nuestra conexión con los demás.
Practica la autoaceptación
El primer paso para mejorar la relación contigo mismo es practicar la autoaceptación . Reconoce y acepta tus fortalezas, debilidades, virtudes y defectos. Nadie es perfecto y está bien tener imperfecciones. Aprende a amarte a ti mismo tal como eres en este momento, con todos tus matices y peculiaridades. Cuando te aceptas a ti mismo, te vuelves más compasivo y comprensivo con los demás.
Cuida tu diálogo interno
El diálogo interno es la voz que constantemente nos habla en nuestra mente. A menudo, esta voz puede ser crítica y negativa, llenándonos de dudas e inseguridades. Aprende a reconocer y desafiar esos pensamientos negativos. Cultiva un diálogo interno más compasivo y talentoso , como lo harías con un amigo querido. Habla contigo mismo con amabilidad y apoyo, y verás cómo tu relación contigo mismo mejora significativamente.
Haz del autocuidado una prioridad
El autocuidado es fundamental para mantener una buena relación contigo mismo. Dedica tiempo a cuidar tu cuerpo, mente y espíritu. Prioriza el descanso, la nutrición adecuada, el ejercicio regular y la práctica de actividades que te llenen de energía y alegría. Cuanto más te cuidas a ti mismo, más amor y respeto tienes por ti mismo, lo que se refleja en tus interacciones con los demás .
Establece límites saludables
Una parte importante de tener una buena relación contigo mismo es aprender a establecer límites saludables . Aprende a decir «no» cuando sea necesario ya priorizar tu bienestar emocional y mental. Establecer límites claros te permite protegerte de situaciones o personas que te hacen daño, y te permite dedicar tiempo y energía a lo que realmente importa para ti.
Practica la gratitud y la autocompasión
La gratitud y la autocompasión son poderosas herramientas para mejorar la relación contigo mismo. Cultiva un sentido de gratitud por las bendiciones y las lecciones de la vida, incluso en los momentos difíciles. Aprende a tratarte con amabilidad y comprensión cuando te enfrentas a desafíos o errores. Reconoce tu propia humanidad y permite que la autocompasión te guía en tu viaje hacia el crecimiento personal .
Busca apoyo cuando lo necesites
Nadie puede navegar por la vida completamente solo, y buscar apoyo cuando lo necesita es una señal de fortaleza, no de debilidad. No dudes en pedir ayuda a amigos, familiares, terapeutas o cualquier otra persona en la que confíes cuando te encuentres luchando. Todos necesitamos apoyo en algún momento u otro, y recibirlo puede fortalecer tu relación contigo mismo y con los demás.
Cultiva la empatía y la compasión.
Finalmente, cultiva la empatía y la compasión tanto hacia ti mismo como hacia los demás. Reconoce que todos estamos haciendo lo mejor que podemos con los recursos y las experiencias que tenemos. Practica ponerse en el lugar del otro y tratar a los demás con la misma amabilidad y compasión que te gustaría recibir. A medida que te relacionas más amorosamente contigo mismo, también lo harás con los demás .
En resumen, mejorar la relación contigo mismo es el primer paso hacia relaciones más saludables y satisfactorias con los demás . Practicando la autoaceptación, cuidando tu diálogo interno, priorizando el autocuidado, estableciendo límites saludables, practicando la gratitud y la autocompasión, buscando apoyo cuando lo necesites y cultivando la empatía y la compasión, puedes crear una base sólida para relaciones más amorosas y significativas en tu vida. Recuerda, el amor propio es el nacimiento sobre el cual se construyen todas nuestras conexiones con el mundo que nos rodea .
Práctica Experiencial para mejorar la relación contigo:
- Prepara tu diario: Consigue un cuaderno o una libreta especial para esta práctica. Puedes decorarlo y personalizarlo según tus gustos y preferencias.
- Tiempo dedicado: Elige un momento del día en el que puedas dedicar unos minutos a esta práctica de manera regular. Puede ser por la mañana al despertar o por la noche antes de irte a dormir.
- Gratitud diaria: Dedica unos minutos cada día a escribir tres cosas por las que te sientas agradecido en ese momento. Pueden ser grandes o pequeñas cosas, desde un momento de felicidad hasta un gesto amable de alguien.
- Autocompasión: Después de escribir tus agradecimientos, tómate otro momento para reflexionar sobre algún desafío o dificultad que hayas enfrentado durante el día. Reconoce tus emociones y permítete sentir lo que necesitas sentir. Luego, escribe una frase de autocompasión que te recuerda que eres humano y que estás haciendo lo mejor que puedes.
- Revisión semanal: Al final de cada semana, tómate un tiempo para revisar tus entradas en el diario. Observa cómo te tiene sentido a lo largo de la semana y cualquier patrón que puedas identificar en tus pensamientos y emociones.
- Ajustes según sea necesario: Si notas que ciertos aspectos de la práctica no están funcionando para ti, siéntete libre de ajustarla según tus necesidades. Lo importante es que te sientas cómodo y que la práctica te ayude a fortalecer tu relación contigo mismo.
Esta práctica experiencial te ayudará a cultivar la gratitud y la autocompasión en tu vida diaria, fortaleciendo así tu relación contigo mismo y mejorando tu bienestar emocional.
Práctica vivencial para fortalecer tus conexiones con los demás:
- Practica la empatía: Esfuérzate por comprender las experiencias y emociones de los demás y muestra empatía hacia ellos. La empatía puede fortalecer tus relaciones y fomentar un sentido más profundo de conexión y comprensión mutua.
- Fomenta la comunicación abierta: Sé honesto y abierto en tus interacciones con los demás. Comparte tus pensamientos, sentimientos y necesidades de manera clara y respetuosa, y anima a los demás a hacer lo mismo contigo.
- Muestra aprecio y reconocimiento: Expresa gratitud y aprecio por las personas importantes en tu vida de manera regular. Reconoce sus contribuciones y muestra tu gratitud por su presencia y apoyo.
- Sé auténtico: Sé fiel a ti mismo en tus relaciones y no temas ser vulnerable ante los demás. La autenticidad puede fortalecer tus conexiones y construir relaciones más sólidas y significativas.
Al cultivar una relación saludable contigo mismo y fortalecer tus conexiones con los demás, estás dando pasos importantes hacia una vida más plena y satisfactoria. ¡Recuerda que cada pequeño paso cuenta y que juntos podemos construir una comunidad más conectada y compasiva!
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RECUERDA: Confianza es sentir con el corazón que puedes, mientras la cabeza aún desconoce cómo.
Y para despedirnos por hoy, una pregunta:
🌟 ¿Alguna vez
te has sentido atrapado entre decir lo que sientes y temer herir a alguien? 😔 si has respondido si,
escucha el podcast de esta semana, te lo recomiendo mucho!
¿Estás lista para liberarte del peso de llevar las mochilas ajenas y comenzar a vivir siento tu misma? 💪🌺
Puedes contar conmigo , estoy aquí para acompañarte en este camino 🌟
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