por Anna | Sin categoría
La ira aparece sin avisar. El corazón te late deprisa, tu cuerpo se tensa, se te acelera la respiración, sientes calor… Te conviertes en un volcán a punto de entrar en erupción. Y explotas.
¿Sabes a lo que me refiero? Probablemente sí. La ira es una de las emociones básicas, una de las peor vistas y a la vez una de las más habituales en muchos de nosotros, hasta que aprendemos a gestionarla.
La ira te hace perder el control. Sin saber muy bien cómo, dejas de decidir sobre lo que dices y lo que haces. Es como caer rodando por una montaña. Eres incapaz de frenar. Ella te controla a ti en vez de controlarla tú a ella. Gritas, te enfureces, pierdes los nervios, dices cosas sin pensar… Y después, muchas veces, te arrepientes.
Porque cuando estás llena de ira eres incapaz de ver las cosas con claridad y sólo quieres hacer daño al otro para compensar lo que tú has sentido.
Y así es como cuando te quieres dar cuenta las consecuencias, sobre ti o sobre los demás, se vuelven mucho más grandes que las causas de esa ira
Veamos algunos 10 acciones sencillas y prácticas que pueden ayudarte si tú también decides que vale ya de tanta ira:
- Aprende a verla venir. Identifica sus síntomas corporales y cómo te hace sentir. A esto te puede ayudar el mindfulness o alguna técnica de relajación.
- Escucha su mensaje. ¿Por qué me he sentido así? ¿Qué me ha hecho daño? ¿Qué me ha dado miedo? ¿Cómo he interpretado esto que ha pasado? Resuelve el problema que está debajo de tu ira y no la dejes pasar como si nada hasta la próxima vez que te vuelva a pasar lo mismo.
- Quédate en silencio. Aquí te puede funcionar el “piensa dos veces lo que vas a decir”, el “cuenta hasta diez” o, mejor todavía, guardar silencio durante al menos un minuto.
- Reflexiona. ¿De verdad es tan importante esto que ha pasado? ¿Merece la pena que me ponga así? ¿Quiero hacerle daño a esta persona? ¿Quiero seguir con este enfado y hacerlo más grande? Piensa que tú no puedes cambiar el comportamiento de la otra persona y que al que peor le va a sentar esa emoción es a ti. En las notas del episodio te dejo estas preguntas por escrito para que las puedas recuperar si las consideras útiles.
- Cambia tus pensamientos. Dado que lo que nos altera es cómo interpretamos los hechos, mucho más que lo que ha pasado, deja de hacer asociaciones tipo “si me dice esto es que no me quiere”, “es horrible”, “no puedo quedarme callado”… Cambia ese diálogo por uno más amable como “es mejor hablarlo tranquilamente”, “no es para tanto” o “no me quiero llevar un mal rato”. Incluso puedes pensar una palabra que te sirva para calmarte.
- Juega a descolocarte. Si normalmente cuando sentimos ira reaccionamos gritando, moviendo los brazos o frunciendo el ceño, engaña a tu cerebro haciendo todo lo contrario. Baja el tono de voz, habla más despacio, siéntate si estás levantado, relaja el cuerpo, quédate quieto, sonríe…
- Busca otra forma de desahogarte. Coge lápiz y papel y escribe lo que necesitarías cambiar para dejar de tener esas reacciones de ira: “decir las cosas antes”, “no adelantarme a hacer interpretaciones”, “pararme y coger aire”, “salir de la habitación y esperar a calmarme”, “decir cómo me he sentido”… Y, llegado el caso, piensa qué necesitas para resolver ese enfado y enfócate en eso. Podrías decir algo como “yo esperaba que hoy hiciéramos eso y me he sentido frustrada y enfadada al ver que te habías olvidado”. O pregúntate qué haría alguien tranquilo a quien conozcas en esa misma situación.
- Empieza a expresar lo que te pasa, cuando te pase, desde la calma y la tranquilidad y sin guardarte las cosas. Cuanto más sumas y más te callas lo que te duele o lo que necesitas, más fácil es que algo pequeño te haga saltar con toda esa furia acumulada en forma de juicios y acusaciones…
- Vete poco a poco. Acepta que tal vez la próxima vez tu reacción aún no sea la deseada. No pasa nada. Sigue esforzándote y dando pequeños pasos. A mí me llevó tiempo, pero lo importante es que ahora digo las cosas tranquilamente y elijo cómo me siento en cada momento.
- Recuerda que nadie tiene el poder de hacerte reaccionar así si tú no se lo das. Solo tú eliges como reaccionas en cada momento. No vale decir “si ellos no fueran así yo no reaccionaría de esta forma”.
por Anna | Sin categoría
Creéme el 2024 viene tremendo!!
¡ojalá podamos vivirlo como se merece compartiendo sabiduria, alegres y floreciendo!
Veamos tu poder oculto como el éxito interior a través de la pregunta ¿desde dónde?
Descubre el verdadero éxito desde adentro. No se trata solo de metas, sino de conectarte contigo, CON TU SER.
En las fechas en las que estamos esta es una pregunta obligada:
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¿Qué es el éxito? En tu vida, en tu trabajo.
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A todos nos han metido en la cabeza muchas ideas sobre el éxito.
Estas ideas se amontonan y tapan nuestros verdaderos deseos profesionales y vitales.
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Solo los que logran conectar consigo mismos y con lo que realmente tienen ya podrán embarcarse en la aventura de hacerlos realidad.
Así que te deseo un 2024 lleno de conexión contigo y de éxito (del de verdad)
VAMOS A INDAGAR apreciativamente el Éxito Interior a través de la pregunta «¿desde dónde?» de la siguiente forma
Si tuviera que dividir en dos partes el proceso de alcanzar el Éxito Interior:
- la primera incluiría todo lo que tiene que ver con aprendizaje, invertir en conocimiento e inundar el cerebro de toda la información para ser procesada.
- Pero de nada sirve todo eso sin la segunda, que es asimilarla.
Que tu cerebro tenga toda la información del mundo sin que ésta pueda ser asimilada es tan útil como que un árbol tenga toda el agua del mundo sin que ésta pueda ser absorbida.
Por tanto la parte verdaderamente importante no es acceder a la información, sino que consigas hacerte dueño de ella. Para ello hay una herramienta que probablemente sea la más importante de todas cuantas existen de cara a este fin.
Es sencilla y está al alcance de todos.
Esa herramienta es el centro de este episodio. Se trata de la AUTO-OBSERVACIÓN.
A través de recursos como mis conferencias, programas, vídeos, podcast, yo puedo encargarme de alertarte de preguntas como el «DESDE DÓNDE» y conceptos como «EL GRAN BINOMIO» (ego-esencia).
Al hacerlo yo juego un papel nada insignificante en el proceso, ya que el mero hecho de que seas consciente de ese binomio, por arte de magia, acaba de darte el mayor avance hacia tu objetivo antes incluso de comenzar a andar. El simple hecho de informarte sobre un tema, de por sí, eleva tu nivel de consciencia sobre ese tema, y en la consciencia de un tema reside el aprendizaje sobre ese tema.
Aprendes más sobre algo cuanto más consciente eres sobre ello.
¿Y cómo se eleva el nivel de consciencia?:
Con la AUTO-OBSERVACIÓN. La auto-observación va más allá de simplemente observar.
En realidad consta de un proceso de cuatro partes, que constituyen sus cuatro ventajas:
PARAR – REFLEXIONAR – DECIDIR – ACTUAR
Veamos como es el proceso con un ejemplo concreto:
Imagina que tu pareja se enfada porque has llegado tarde a cenar. Tú consideras que su enfado es terriblemente injusto, ya que según tu parecer, si trabajas, es por el bien de tu familia.
En cuanto percibes la alteración de tu pareja, después de un día muy frustrante en la oficina, te empieza a hervir la sangre y entras en cólera contra ella y su enfado.
Te sientes (eliges sentirte) «ofendido». Justo cuando estás a punto de ventilar tu cólera, te acuerdas del poder de la AUTO-OBSERVACIÓN.
Y patapaaaam en vez de explotar, PARAS, te detienes. Ese primer paso ya te permite contener tu ira en lugar de exteriorizarla.
Luego, REFLEXIONAS. Reflexionar te permite formularte la pregunta del «¿desde dónde?». Al hacerlo reconoces que no hay ira donde hay amor, y por tanto concluyes que enfadarse y ofenderse es actuar desde el ego.
Ese mini-diálogo, que lleva menos de un segundo —ya que no se compone de palabras, sino de nociones, de observación—, hace que eleves tu nivel de consciencia; y recuerda que, siempre que eleves tu nivel de consciencia sobre un tema, podrás concluir que has aumentado tu aprendizaje y crecimiento sobre ese tema.
Durante tu reflexión, piensas que si alguien te estuviera grabando mientras actúas de forma fea, querrías que borrasen el vídeo, porque ese «personaje» es el opuesto a la persona que tú quieres ser. Por tanto DECIDES no escuchar a tu ego.
En conclusión, ACTÚAS gestionandolo. Le dices: «Has trabajado mucho para hacer esta cena y te has frustrado al ver que no llegaba, ¿verdad?».
Esa frase desarma a tu pareja. Le has respondido desde el amor, y en consecuencia, él/ella te devuelve más amor.
¿Cuántas veces te has parado a, simplemente, observar tu impaciencia, tus miedos, tu frustración? Seguro que no has dedicado en total ni siquiera una hora toda tu vida a ser consciente de esas cosas; sin embargo, tomar consciencia de cualquier tentáculo del ego, incluso sin hacer nada más, es la herramienta para eliminarlo.
Cuanto mayor sea el tentáculo, mayor deberá ser la observación.
Si un lunes fulanito actúa con rabia ante una situación, y el martes, ante la misma situación, consigue actuar sin rabia, lo único que ha hecho que él conquistara la rabia del martes y otros no, es el número de minutos que dedicó a reflexionar sobre la del lunes.
Ser consciente de la actitud negativa, de por sí, ya aumenta la positiva.
Cualquier amigo bienintencionado sabe darte consejos para salir del malestar laboral o personal…
Cualquiera sabe decirte que te planifiques mejor,
que hagas deporte,
que medites, que cambies de trabajo,
que vayas al médico y te recete un lexatin
o te de la baja…
Y sé lo que piensas cada vez que alguien te dice algo así:
«Que buena idea… pero no tengo tiempo de hacer eso»
ó incluso «debería hacer eso, pero no me veo capaz”
Llevo años trabajando con personas con baja autoconfianza y yo misma lo sufrí en el pasado. Sé perfectamente lo que se siente ahí dentro.
Sé que NO tienes tiempo.
Sé que NO quieres dejar tu trabajo.
Sé que NO quieres tomar pastillas y arriesgarte a tener un problema mayor.
Sé que tomarte unas vacaciones relajantes y dejar todas tus responsabilidades NO es una opción.
Sé que NO quieres ir a psicoterapia, o que ya estás yendo, pero de momento el problema sigue.
Y también sé que es lo que SÍ quieres: algo rápido, efectivo y que se adapte a tus necesidades concretas.
Algo que te permita seguir rindiendo en tu trabajo con la calidad que tu puedes dar,
pero sin necesitar agradar a los demás y su opinión al hacerlo.
Es decir Libre de la opinión ajena
Algo que te permita seguir siendo valorado por tus superiores o por tus clientes.
Es decir, Libre de barreras mentales
Seguir sintiéndote seguro económica y laboralmente.
Algo que te permita seguir manteniendo y creciendo tu negocio (si eres emprendedor),
que tanto esfuerzo te ha costado levantar.
O sea, Libre de conflictos.
Algo que te permita ACABAR tus objetivos y DESCANSAR con paz, despertar cada mañana relajado, tranquilo, en calma y en paz contigo.
O sea Libre de culpa.
Y todo eso es lo que te ofrezco con mi metodo LIBERA para amarte mejor y relacionarte mejor.
Te dejo el enlace para AGENDAR UNA LLAMADA sin coste y te lo explico con calma…
(Antes de agendar la sesión te haré unas preguntas para valorar si estás en la situación adecuada para trabajar juntos; en la entrevista valoraré tu situación en cuanto a nivel autoconfianza, y te informaré sobre los pasos a seguir) para transformar la manera de amarte y poder vivir plenamente.
Algo importante:
Hace poco una persona que ha realizado el MÉTODO LIBERA me decía:
“Ahora puedo dedicar tiempo de calidad a mi vida personal”. Y yo le preguntaba de manera retórica: “¿Cómo es posible…? Si sigues teniendo las mismas responsabilidades tanto en tu trabajo como en tu casa…»
Ahora tiene tiempo para si misma y para lo importante de su vida. Se siente realizada, equilibrada y plena.
Ella tenía clara la respuesta: “porque yo soy la que ha cambiado”
Y esto es lo que te ofrezco, una transformación que genere un antes y un después en tu vida, en un proceso de 3 meses de duración.
Esto puede parecer poco tiempo, pero tras toda una vida formándome y trabajando en el ámbito de la gestión emocional, te garantizo que este es el tiempo óptimo para obtener resultados.
Obviamente, utilizando las técnicas y los procesos adecuados.
Yo te daré las herramientas, el mapa y la ruta, y te acompañaré en ese proceso.
¿Tienes dudas? te lo explico con calma AQUI
Creéme el 2024 viene tremendo!!
ojalá podamos vivirlo como se merece compartiendo sabiduría, alegres y floreciendo!
por Anna | Blog, Sin categoría
¿Te has atrapado/a en la indecisón al enfrentarte a decisiones importantes en tu vida?
El poder de tomar decisiones efectivas radica en tus manos, y en este artículo, te revelaré tres formas probadas de tomar tus propias decisiones con confianza y lograr resultados impactantes. Prepárate para liberar tu potencial y liderar tu camino hacia el éxito.
- Conecta con tu sabiduría interior: La primera clave para tomar decisiones poderosas es conectarte con tu sabiduría interior. Dentro de ti, hay un tesoro de conocimiento y experiencia acumulada a lo largo de tu vida. Tómate un tiempo para reflexionar y escuchar esa voz interna que te guía.
Pregunta a ti mismo/a: ¿Qué me dice mi intuición acerca de esta decisión? ¿Cuál es mi instinto natural al respecto? Al sintonizarte con tu sabiduría interior, podrás tomar decisiones más alineadas con tu verdadero ser.
Pregunta para pasar a la acción: ¿Cuál es la forma en que ahora puedo conectarme con mi sabiduría interior de manera regular y cómo puedo aplicarla a la decisión que estoy enfrentando?
2 . Evalúa las opciones y considera las consecuencias: Una toma de decisiones efectiva requiere un análisis objetivo de las opciones disponibles y una evaluación de las posibles consecuencias. Examina cada opción con detención y considera cómo podría afectar a tu vida, tus metas y tus valores. Siempre te ayudará que sean más de 2 opciones para salir del estancamiento que proporciona el binomio, así que minimo valora 3 opciones.
Personalmente me ayuda tomar «la decisión» cuando incluyo una «Y» entre las dos opciones y que genera una opción inclusiva . Incluir la Y siempre es clave y señal de abundancia.
Preguntate: ¿Cuáles son los pros y los contras de cada opción? ¿Cuáles son las implicaciones a corto y largo plazo? Al considerar las consecuencias de manera consciente, podrás tomar decisiones informadas y evitar arrepentimientos futuros.
Pregunta para pasar a la acción: ¿Cuáles son las principales consecuencias que voy a tener en cuenta y cómo puedo asegurarme de tomar una decisión equilibrada y responsable?
3. Busca perspectivas externas y consejo experto: A veces, tomar decisiones por nuestra cuenta puede ser desafiante. No dudes en buscar perspectivas externas y consejos expertos cuando sea necesario. Consulte a personas de confianza, mentores o profesionales en el campo relevante.
Preguntate: ¿Quién puede brindarme información valiosa o una visión imparcial sobre esta decisión? Al obtener diferentes perspectivas, podrás ampliar tu panorama y tomar decisiones más fundamentadas.
Pregunta para pasar a la acción: ¿Cuáles son las fuentes o personas a las que puedo acudir para obtener consejos o perspectivas valiosas y cómo puedo aprovechar esa información en mi toma de decisiones?
Conclusión:
Tomar decisiones poderosas es una habilidad fundamental en el camino hacia el éxito y la realización personal. Al conectarte con tu sabiduría interior, evaluar las opciones y considerar las consecuencias, así como buscar perspectivas externas, estarás equipado/a para tomar decisiones sólidas y transformadoras.
Recuerda que el poder de tomar decisiones efectivas está en tus manos.
¡Ahora es el momento de pasar a la acción y liderar tu propio destino!
Si quieres saber más de como CREAR OPORTUNIDADES PARA VIVIR MEJOR, hablemos sobre ello. Será un placer para mi brindarte una propuesta personalizada. Para lograrlo, ayudará el conocer tu situación más de cerca.
por Anna | Sin categoría
Arte: crear disfrutando sin importar el resultado. Anna Beusam
Un día me dije: tienes dos opciones: hacer lo que te da miedo o que el miedo te controle. ¿Qué eliges?
Todos tenemos miedo, tú tienes miedo, yo tengo miedo y todos los que te rodean tienen miedo. La diferencia es que es valiente quien actúa a pesar del miedo y el resto se dejó dominar.
Y te daré el truco que utilizan l@s valientes, dar un primer paso ante el miedo pase lo que pase. Saben que en cuanto se enfrentan a lo que temen, el miedo desaparece. Pero si huyen el miedo dominará su vida.
Aquí van los 4 métodos para que tú también tengas todo el coraje a tu favor:
Práctica 1: Da un primer paso y el miedo desaparecerá
¿Quieres una manera efectiva de ganar partidos, combates y competiciones? Ve siempre adelante. Siempre avanzando. Un paso adelante, otro.
Aunque pueda parecerlo, la vida no es una competición. La única persona con la que estás compitiendo es contigo mism@. Con la persona que eras ayer y centrándote en la persona en la que te quieres convertir.
No se trata de ganar a los demás; se trata de estar contento contigo mism@ y de mejorarte continuamente.
Nos hicieron creer que la rivalidad es saludable, que la rivalidad es necesaria, que la rivalidad nos da sentido, propósito y dirección. Pues están equivocados. Cuando estás seguro de ti mism@ y de tus habilidades, ¿sientes la necesidad de rivalizar? ¿Necesitas ser mejor que nadie? ¿Sientes la necesidad de compararte con todos los que te rodean? ¿Necesitas la validación de otros para que te digan lo bien que lo estás haciendo?
Asegúrate de ser competente. Asegúrate de mejorar tus competencias de forma continua. Hay una gran distancia entre competencia y rivalidad.
Un jugador de ajedrez normal podrá convertirse en uno muy bueno si se entrena para avanzar. Lo mismo el que practica la esgrima o el que quiere relacionarse mejor. Un paso adelante es la solución.
Convierte avanzar en un hábito:
- Avanza atreviéndote a hablar con la persona con la que “nunca te atreves.»
- Avanza empezando a primera hora de la mañana con “tus tareas más difíciles.
- Avanza con dos horas diarias formándote.
- Avanza disfrutando del ahora y con en el éxito y beneficios que vendrán.
- Avanza escribiendo tus metas para motivarte.
- Avanza siendo positiv@.
Sólo puedes pensar en una cosa a la vez. Así que piensa en avanzar y así no pensarás en el miedo. Avanza siempre. Siempre un paso adelante. El miedo desaparece si avanzas paso a paso.
Práctica 2: Pregúntate “¿Qué es lo peor que me puede ocurrir?”
Prueba con esto: haz una lista con las metas que quieras conseguir a la izquierda y lo peor que podría pasarte si lo haces a la derecha.
Cuando lo tengas pasará algo curioso: verás que lo peor que puede ocurrirte no es tan grave, que ese miedo no es para tanto. Verás que en el 90% de los casos puedes vivir con ello y en el 10% restante sólo tendrás que tomar medidas.
Cuando identificas lo peor que puede pasar tomas medidas y las pre-ocupaciones desaparecen. Tu mente lo ve claro y surge el entusiasmo por crear. Se acabó usar tiempo inutil y energía en obstáculos inexistentes.
Práctica 3: Cómo eliminar tus pre-ocupaciones
Las preocupaciones son el mayor fabricante mundial de miedo. Son imágenes mentales negativas a las que damos vueltas sin sentido. Es como pensar en tus metas pero a la inversa. Preocuparse por algo que no ha ocurrido (y nunca ocurrirá) es hacer del tiempo una inutilidad. Destierra cualquier pensamiento negativo porque al igual que lo positivo se cumple, también lo negativo si lo visualizas constantemente. Así que elige bien en qué piensas.
No des rienda suelta a posibles problemas de dinero. No veas la parte mala de tus relaciones. Dale valor a lo que aprecias de ellas. Piensa sólo en tu objetivo de experimentar el vivir mejor y en paz. Piensa en las nuevas relaciones que vas a conseguir, el dinero que vas a ganar, lo mucho que vas a aprender y la gran vida que disfrutarás.Somos como imanes.
Si nos pre-ocupamos atraeremos sólo lo que nos preocupa. Ocúpate. Así que puedes pensar en que todo trabaja para ti y no contra ti.
Práctica 4: Truco: Actúa “Como si”
Si actúas como si fuera imposible fallar, no fallarás.
Asume que lo vas a conseguir y lo conseguirás.
Es un truco mental que siempre funciona.
- ¿Cómo puedes actuar valientemente? Diciendo “soy un/a valiente” y actuando.
- ¿Cómo puedes meterte en el agua fría? Diciendo “esto no me afecta” y “sumergiéndote».
Actuar “Como si” incrementa brutalmente la velocidad para conseguir tus metas. Haces cosas que a los demás les parecen imposibles.
Necesitas un acelerador en tu vida. Necesitas un turbopropulsor para avanzar. Para eso actua “como si.» Es fácil, sólo tienes que levantarte por las mañanas y pensar que vas a hacer todo lo que mejor que está en tus manos para conseguirlo pase lo que pase. El universo verá tu decisión y te abrirá las puertas.
Empieza hoy con confianza, tu nueva fe. Actúa “como si” ya fueras grande y esa determinación te meterá automáticamente en el club de los grandes.
ACCIONES PARA EXPERIMENTAR
- Busca hoy algo que te imponga y da un paso en su dirección. ¡Sólo uno! (Esto es importante). Verás la diferencia. Vale decirle algo a alguien, empezar un proyecto largo o atreverte con una nueva habilidad. Un pequeño paso valdrá para avanzar de la mano con el miedo y la otra del coraje.
- Piensa en algo que te pre-ocupe y piensa en que va a salir rematadamente mal. ¿Qué consecuencias tendría? ¿A qué lo puedes superar? ¿A qué no es para tanto?
- Y ahora al revés: El resto del día piensa en que todo va a salir bien. Así dirás lo justo en el momento exacto. Serás rápid@ y eficaz. Y tendrás confianza en ti mismo para empezar algo grande.
Si quieres saber más de este tema o de cualquier otro sobre desarrollo del auto-liderazgo y transformación, déjame aquí tus datos y hablemos sobre ello
por Anna | Sin categoría
¿Sabías que todos los miedos son aprendidos… y que se pueden desaprender?
Todos tus miedos tienen algo en común: los has aprendido.
Los aprendiste de pequeño con malos ejemplos y visiones demasiado subjetivas.
Pero la buena noticia es que si los aprendiste también los puedes “desaprender”.
Adiós al miedo al fracaso (un clásico), a las pérdidas, a no tener dinero, a perder el trabajo, al ridículo, al rechazo, a que te pierdan el respeto…
Todos infundados.
- ¿Cuántas personas están hundidas por miedos infundados y no se atreven a decir lo que sienten a alguien?
- ¿Cuántas personas son infelices por miedos infundados y no se atreven a lanzarse a su trabajo o negocio ideal?
- ¿Cuántas vidas perdidas por miedos infundados y no tomar la oportunidad cuando llegó?
Lo que para unos es una situación controlada en un combate, a otros les produce un estrés incontrolable. Lo que para unos es comprar una casa, para otros es un infierno. Cada uno ve el estrés a su manera.
Hay tantos tipos de estrés como personas. La diferencia es cómo se percibe. Cada uno vemos el estrés a nuestra manera, con nuestras gafas.Hablar de estrés es hablar de que somos diferentes.
Tengo un amigo que trabaja en las fuerzas especiales. Ha estado en varias situaciones de violencia extrema y peligro. Pero lo maneja a la perfección. Pero hace poco conoció a una chica que le gustaba. Pero hablar con ella le producía un estrés extremo. Algo que para otros era normal a él le paralizaba.
¿Cómo una persona sin miedo a cualquier combate sentía pánico para hablar con una mujer? Quiso huir y estuvo a punto de costarle conocer la mujer se sus sueños. Al final se lanzó gracias a un empujón de los amigos, pero sino el miedo le hubiera consumido.
El miedo es algo que tú te produces, sino no tiene sentido que unos tengan miedo a cosas que otros no tienen. ¿Cómo es posible si la situación es la misma? El miedo te lo produces tú. Y lo bueno es que tú también lo puedes eliminar.
- Puedes “desaprender” los miedos que sabotean el éxito.
- Puedes “desaprender” evitar riesgos y no tomar una oportunidad cuando se presente.
- Puedes “desaprender” el no pensar a largo plazo, para ganar.
¿La solución? Dejar que el miedo entre, normalizarlo como un aviso y lo más importante: ACTUAR. Actuar atreviéndote a hablar en público, actuar llevando la contraria cuando toque y actuar lanzándote a tu proyecto de futuro con un paso, sólo dando un pequeño paso y despues otro.
Aunque TODOS tenemos miedo, esto es lo que te diferenciará
Sobre todo tienes que saber esto: Es normal tener miedo, todos lo tenemos. Cuando entiendas que el miedo es natural lo vencerás. Es sólo como una luz roja de aviso que aquí nace algo importante, que me invita a sacar lo mejor de mi.
La reacción más habitual al miedo es atemorizarse, paralizarse y decir que no se tiene miedo. Algunos incluso lo niegan para hacerse los valientes, pero también tienen miedo y así sólo consiguen multiplicar sus síntomas con el corazón latiendo a mil por hora y sudores fríos.
Y el miedo encantado, pretende que te des la vuelta y no actúes. Que te quedes como siempre. Quiere que bloquees tu cerebro y te paralices. Quiere que huyas. Pero puedes traspasar el miedo porque tiene fácil solución: actuar. Aquí andarás con el miedo y el coraje…uno en cada mano.
Cuando veas algo que te de miedo abrázalo y agradécelo.
Te hará más fuerte. El miedo quiere que huyas y te preocupes. ¿Pero para qué caer en la trampa de pre-ocuparte? El 99 % de lo que nos preocupa nunca ocurre y cuando ocurren pasa rapidísimo o tienen solución.
Así que preocúpate sólo por el miedo en sí. Sólo teme a tener miedo.
La tendencia natural de la mayoría ante un problema es negarlo. Es el miedo al miedo. Porque el miedo tiene un doble filo. Por una parte está el miedo lógico que sentimos ante la competición, el enfrentamiento o el esfuerzo, y por otra el estrés e infelicidad que genera. La solución es fácil: actuar. Y vale con un pequeño movimiento, con eso el miedo desaparecerá. Y la tortura de las preocupaciones también.
A continuación el método para comprender el miedo en 2 sencillos pasos
Los 2 Pasos para comprender cualquier miedo
Esto es lo que harás tú: actuar a pesar del miedo. Dejar pasar al miedo, reírte y decir: «No me importa. Puedes venir las veces que quieras, yo voy a seguir mi camino.
Nunca digas: «No tengo miedo.» El que diga eso miente. Muchos se esconden tras una fachada que acaban pagando con más miedo.
La tendencia es renegar del miedo, pero huir es peor… cuando reconoces el miedo como algo que te avisa de algo importante que vas a aprender, te liberas y tu confianza crece. Ahora le tratas de tú a tú. Así que no te atenaces por el miedo ni un minuto más. Mírale a la cara y comparte con él tu inquietud. Que venga, ya se irá, transformado en nuevas habilidades.
Cuando hoy venga algo que te de miedo o te imponga mírale a la cara. Mira a los ojos a esa competición, decisión o proyecto y abrázalo. “¡Que esa situación me imponga es normal, con precaución sigo!” Y ríete de la situación. Ríete de tu temblor de manos o de tu excitación. Cuando te rías todo cambia.
Da un paso. UNO sólo.
Da un paso hacia lo que más te imponga. Cuando no te atreves a decir algo a alguien el miedo gana. Pero si te atreves primero con una pequeña palabra, el miedo se irá. Da un primer paso aunque no sea perfecto. Di «no” aunque te tiemble la voz, “no estoy de acuerdo», “no voy ya hacerlo” o “Sí”, “Sí me atrevo”. Aunque te tiemble la voz.
Y luego sigues.
Y será fácil tras un dar un pequeño paso, cuando estés en marcha no costará seguir. Por eso nunca pospongas el primer paso o el miedo dominará tu pensamiento. Y su sirviente, la preocupación, te tendrán atado todo el día.
Tus vínculos te potencian o te limitan. Estar en un ambiente tóxico, no te dejará evolucionar.
Quedarte cerca de las quejas y el victimismo no te permitirá crecer.
Ya que, es a través de la toma de consciencia y la RESPONSABILIDAD personal, que uno puede cambiar.
Si no comprendes que eres el autor y creador de tu vida, poco podrá cambiar.
Fundamental rodearte con personas que te impulsen, que te hagan ser aún, mejor.
Entender que TU eres el responsable de tu realidad.
Y que sólo con la ACCIÓN, podrás evolucionar.
Pon tu energía en lo que quieras expandir.
No hay magia, hay entrega y dedicación.
Si te lo propones, puedes conseguirlo.
La disciplina, el compromiso y la constancia con un@ mismo, son una forma de amor propio.
Priorizarte en cada aspecto de la vida, es amor propio.
Comienza, hoy puedes ❤️
Tu felicidad depende de tu disciplina para dar un paso frente al miedo. Entrénate con todo lo que veas, desde decirle a alguien que cambie su actitud hasta atreverte a hablar delante de diez personas o llevar la contraria al pensamiento oficial (y verás cuantos adeptos consigues). Haz cada día algo que te imponga por pequeño que sea.
- Si no te gusta tu trabajo busca hoy cinco minutos en Internet o llama a un conocido para ofrecer tu disponibilidad.
- Habla hoy delante de tres personas. Por ejemplo, pregunta algo en la cola del pan.
- Sal hoy de tu zona de comodidad y escribe en veinte palabras las líneas maestras de tu gran proyecto de futuro.
Un paso. Sólo un paso.
Da un primer paso y te diré lo que pasará: que sentirás una alegría sin fin cuando te hayas atrevido. Nada es comparable a la felicidad de atreverse. Cuando alces la voz o saltes al vacío a por esa nueva oportunidad, te habrás enfrentado al miedo y el miedo habrá desaparecido.
Por qué bromea Tom Cruise en Misión Imposible
Visualizar es el mata miedos por excelencia. Si te visualizas como alguien confiado que sabe lo que hace, como el héroe de la peli que se atreve con todo llenarás tu mente de valor. Tu, contra el mundo, el héroe en medio de la tormenta. Sonreirás aunque las preocupaciones te invadan. ¿No ironiza James Bond antes del peligro? ¿No bromea Tom Cruise en Misión Imposible? ¿Por qué tu no? Muévete como ellos, como si ya tuvieras el valor que necesitas.
El interior contagia el exterior y el exterior también contagia al interior. Si te comportas como el héroe, sonríes como él y te mueves como él, llenarás tu interior de fuerza. Entonces actuarás «como si» ya no tuvieras miedo.
Cuando tu interior se apague lo podrás encender desde el exterior. Si estás triste y sonríes, la tristeza desaparece. Si te paraliza la acción pero mueves tu cuerpo, te pones en marcha.
Juega a fallar- nunca falla
Hace años me pasó algo curioso con un amigo en una fiesta. No conocíamos a nadie y nos dijimos: «La mejor manera de conocer gente aquí es empezar a hablar con todo el mundo.» Por hacer un chiste decidimos apostar a ver quién fallaba más en sus acercamientos. Pero eso hizo que habláramos con la gente distendidamente. A la segunda conversación no pudimos seguir hablando con más grupos porque ya habíamos enganchado y esos desconocidos y desconocidas no nos dejaban irnos.
Pruébalo, juega a fallar. Intenta fallar lo máximo posible para vencer el miedo. Si tienes miedo a hacer llamadas comerciales haz veinte llamadas y espera a que te digan todos que no. ¡Que por favor te digan que no! Y cada vez que oigas un «no» te alegres, date un premio. ¿Y qué pasará? Que automáticamente llamarás sin importarte los resultados.
Perderás los nervios y te reirás. Tu voz clara, sin tomarte nada personalmente y contagiando ese estado a tu “interlocutor. Y así conseguirás clientes. Increíble pero cierto. Cuando juegues a fallar el miedo al rechazo desaparecerá y actuarás mejor. La mente funciona mejor si todo es un juego.
¿Te gustaría conocer a más gente? Pues prueba a hablar con todo el que puedas. Intenta que la cosa no vaya bien. Piensa que no te van a contestar o que no querrán hablar contigo. Entonces nada te importará. No te preocuparán sus reacciones, te relajarás… y todo te saldrá bien
Te encantará jugar a fallar.

Un truco infalible para hacer lo que más temes: el movimiento anestesiado
Existe otro método para hacer lo que más temes. Se trata de ir suave. Muy poco a poco. Así te atreverás seguro. Es el equivalente a no sentir dolor gracias a la anestesia.
Imagínate que tienes pendiente una visita a un cliente enfadado pero el miedo lo va posponiendo. Pues da un pequeño paso. Llámale primero por teléfono. Acércate a sus oficinas y habla con la recepcionista… para luego marcharte. Verás como el miedo se empieza a ir. Luego te atreverás a llamar para concertar una cita breve. Hablarás con el monstruo por teléfono y todo se rebajará. Y llegará la cita y todo irá muy suave.
Lo mismo para hablar en público. Ensaya primero hablando más alto con tus amigos. Que se enteren de tu opinión. Luego intenta hablar con grupos de tres y cuatro personas. Y así durante unos días. Verás que no hay ningún complot contra ti. Al revés, estarán encantados de que les des información y les “entretengas. Y tu miedo cada vez más rebajado. Y cada vez hablando delante de más gente.
El paso anestesiado no falla.
Y otro truco infalible: Abraza el desastre
Otra manera de abrazar a tus miedos es abrazar el desastre, imaginarte lo peor que puede pasar y ver que no es para tanto.
¿Qué es lo que de verdad te preocupa? ¿El resultado, lo que piensen de ti, tu imagen, perder tu dinero, tus relaciones? Piensa en lo peor que pueda ocurrir. Y cuando lo tengas pregúntate: ¿Es realmente tan malo? ¿Merece la pena tanta preocupación? ¿De verdad que no podré sobrevivir? Y automáticamente verás que no, que lo que te ocurra no te matará, que podrás con ello. Entonces adiós preocupación, podrás cambiar de trabajo, de amigos y de lo que haga falta. Y no te temblará el pulso.
La ansiedad viene cuando te desgastas evitando algo. Pero una vez que aceptas lo que puede ocurrir la ansiedad desaparece. Y sobre todo, das el paso para que no ocurra la debacle, para que no pierdas dinero o para que no pierdas a los mejores de tu equipo. Medidas que nadie hubiera previsto porque se dejan atenazar por el miedo.
Imaginar tu peor caso posible sólo tiene ventajas.
El verdadero cambio no llega de la creencia de que hay algo malo en ti
- Me permito ser.
- Me permito dejar de necesitar explicarle a mi mente y a otros mis decisiones.
- Me permito sentirme merecedora de toda la abundancia del universo.
- Me permito fluir.
- Me permito dejar de necesitar justificar mi accionar o mis elecciones.
- Me permito soltar todas las limitaciones que deseo dejar atrás.
- Me permito sentir que los vínculos reales saben de conexión, y no de tiempo.
- Me permito pausar, ir despacio.
- Me permito hacer, sólo lo que resuene con mi alma.
- Me permito hacerme responsable de cada vivencia y experiencia.
- Me permito sentir a flor de piel y agradecer cada segundo en este plano físico.
- Me permito dejar de hacer cosas por cumplir expectativas.
- Me permito elegir sólo lo que tenga alma y corazón.
- Me permito dar mi energía y mi tiempo, sólo donde lo siento.
- Me permito elegirme a mi, primero.
- Me permito actuar por pleno sentimiento, y no por aprobación o reconocimiento.
- Me permito decir, que mis grandes misiones son los pequeños gestos hacia otro, dónde esté, y cada día.
- Me permito ser de aporte, siendo mi mejor versión a cada paso, no anhelar grandes cosas.
- Me permito decir que con pequeñas grandes acciones, y siendo mejor que ayer, soy plena.
- Me permito sentirme merecedora de todo lo más increíble de este universo.
- Me permito dejar de buscar, para ser.
- Me permito plenitud y bienestar.
- Me permito calma y quietud.
- Me permito.
- SÉ TU, desde ahí, llega todo lo real.
Me amo,
Te amo,
Te abrazo,

por Anna | Sin categoría
La combinación de brevedad y facilidad de lectura con el impacto de «Los cuatro acuerdos» de Miguel Ruiz es insuperable. Me da casi vergüenza escribir sobre este libro de inspiración estoica porque es conocidísimo y está casi todo dicho sobre él. Y sin embargo cada día encuentro gente que no lo conoce. Es un libro que recomiendo a casi todos mis clientes de coaching ejecutivo y no deja indiferente a ninguno.
Los cuatro acuerdos es un canto a la libertad personal, que es lo que todos anhelamos. Dice Miguel Ruiz que no escogemos nuestra lengua, ni nuestra religión, ni nuestros valores morales, ni nuestras creencias; todo ello ya estaba ahí cuando nacimos. No tuvimos la oportunidad de elegir qué creer y qué no creer. Ni siquiera elegimos nuestro propio nombre. Al proceso de construcción de todo nuestro sistema de creencias lo llama ‘domesticación’. Y en ese proceso se crean tanto ‘el juez interior’ como la víctima’ que todos llevamos dentro.
Y dice que esta domesticación es tan poderosa que llega un momento de nuestra vida en que ya no necesitamos que nadie nos domestique. En ese momento, basado en nuestro sistema de creencias, nos domesticamos a nosotros solos. Nos castigamos y recompensamos según las reglas de ese sistema de creencias que no cuestionamos.
Nuestro mayor miedo no es la muerte; nuestro mayor miedo es estar vivos, arriesgarnos a vivir, correr el riesgo de estar vivos y expresar lo que realmente somos. Hemos aprendido a vivir intentando satisfacer la exigencias de otras personas, por miedo a no ser aceptados y de no ser suficientemente buenos. Durante el proceso de domesticación nos formamos una imagen mental de la perfección con el fin de tratar de ser lo suficientemente buenos. Es la imagen de cómo deberíamos ser para que los demás nos aceptaran.
Y esa imagen de perfección es la razón por la cual nos rechazamos; es el motivo por el cual no nos aceptamos tal como somos y no aceptamos a los demás tal como son. Esa imagen de perfección está hecha con miles de acuerdos, en los que te dices quién eres, qué sientes, qué crees y cómo debes comportarte.
Hay acuerdos que se basan en el miedo que requieren un gran gasto de energía. Y otros que surgen del amor que nos ayudan a mantener e incluso aumentar nuestra energía. Si quieres vivir con alegría y satisfacción, te ayudará tener la valentía necesaria para romper los acuerdos que se basan en el miedo y reclamar tu poder personal.

Si empiezas rediseñando tu sistema de creencias mediante la adopción de los cuatro acuerdos que propone Miguel Ruiz recuperarás el poder personal para empezar a cambiar todo tu sistema antiguo de acuerdos negativos.
Vas a necesitar una gran fuerza de voluntad para adoptar los cuatro acuerdos, pero si eres capaz de empezar a vivir con ellos, tu vida se transformará de modo asombroso. Estos cuatro acuerdos son:
- Sé impecable con tus palabras. Es el más importante de los cuatro. Parece sencillo pero es muy poderoso. Las palabras constituyen el poder que tenemos para crear y re-crear (volver a crear) nuestro mundo.
- No te tomes nada personalmente. Suceda lo que suceda a tu alrededor, no te lo tomes como algo personal. Es el acuerdo que más dicen incumplir mis clientes.
- No hagas suposiciones. Tendemos a hacer suposiciones sobre todo. El problema es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Si los demás nos dicen algo, hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada, también las hacemos para satisfacer nuestras necesidades de saber.
- Haz siempre lo máximo que puedas. Ni más ni menos. Unas veces lo máximo que puedas será mucho, tendrá gran calidad, y en otras será poco, insuficiente o con escasa calidad. Si te excedes, agotas tu cuerpo y vas contra ti; si haces menos de lo que puedes caerás en juicios, culpas y reproches a ti mismo.
Se trata de un libro muy breve que puede leerse en un vuelo de media distancia o incluso en un trayecto de AVE. Si no lo has leído es una lectura importante y urgente a realizar. Si ya lo has leído, tienes una re-lectura pendiente. Te aseguro que le sacarás un gran provecho de nuevo.
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